27 de noviembre de 2007

El Presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz, ha asegurado hoy en Bruselas que para aumentar la competitividad del sector vitivinícola europeo hay que "potenciar y no debilitar, el modelo de calidad". "Eso es lo que hemos hecho en La Rioja: apostar por el modelo europeo y la tradición vitivinícola elevados a la máxima expresión, sin perder de vista los mercados", ha subrayado Pedro Sanz en su intervención ante la Sección NAT del Comité Económico y Social de la Unión Europea. La Sección NAT, que se encarga del seguimiento de las políticas relacionadas con la agricultura y el medio ambiente, celebraba hoy una sesión para la posición que adoptará esta institución en su dictamen sobre la OCM del Vino.

Invitado a participar en esta reunión por su condición de Presidente del Gobierno de La Rioja y Presidente de la Comisión de Desarrollo Sostenible Agricultura y Desarrollo Rural del Comité de las Regiones, Pedro Sanz ha afirmado que, de aprobarse la reforma de la OCM del Vino en los términos en los que está planteada, "el modelo europeo de calidad y las regiones que nos identificamos con él seríamos los grandes perjudicados, con la amenaza de poner en peligro todo lo que este modelo lleva implícito de identidad cultural europea".

El Presidente del Ejecutivo riojano ha señalado que el sector vitivinícola europeo "vive una situación de crisis, que se refleja en la pérdida de cuota de mercado, en dificultades para exportar y en una producción en algunos casos excesiva" y ha insistido en la necesidad de reformar la OCM para ganar en competitividad, pero se ha mostrado convencido de que no se logrará "menospreciando" el modelo europeo de denominaciones de origen.

En este sentido, Pedro Sanz ha destacado que precisamente las zonas donde se ha desarrollado el modelo europeo de denominaciones de origen son las más competitivas, las que más incrementan sus ventas y las que más riqueza y bienestar generan en sus respectivos territorios. ¿No parece un disparate olvidar precisamente aquello que más nos diferencia de las nuevas zonas productoras, renunciando a esa tradición vitivinícola que nos ofrece la singularidad de la que otros carecen y, por tanto, competitividad?, se ha preguntado Pedro Sanz.

A su juicio, esto es precisamente lo que hace la Comisión Europea en la reforma de la OCM que ha planteado, por lo que ha solicitado al Comité Económico y Social de la Unión Europea que en su dictamen tengan en cuenta "a la decena de regiones europeas que han contribuido a dotar de prestigio el modelo europeo de denominaciones de origen, que es fuente de progreso económico y también de identidad, cultura, ordenación del territorio, conservación del medio ambiente y de fijación de población en nuestro medio rural".

Del mismo modo, ha expresado la oposición de La Rioja, y de otras regiones europeas, a la simplificación de las reglas de etiquetado, "porque creemos que el consumidor debe saber si está consumiendo un vino de mesa o uno con denominación de origen", y ha reclamado un impulso a la promoción de los vinos europeos, tanto en el exterior como dentro de la UE, divulgando las cualidades saludables de un consumo moderado y regular del vino.