4 de octubre de 2010

El Presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz, destacó ayer en la sede del periódico El Mercurio, en Santiago de Chile, "el innegable valor histórico y literario" de la obra del riojano José Santos Tornero ‘Reminiscencias de un viejo editor’, en un acto en el que se ha presentado la reedición del libro.

Pedro Sanz ha reconocido el trabajo del riojano José Santos Tornero, a quien ha calificado como "uno de nuestros riojanos más ilustres, adelantado a su tiempo". Asimismo, ha destacado que su obra "forma parte del periodismo universal" y ha ensalzado sus valores relacionados con "el trabajo bien hecho, la honradez y el tesón", así como sus apuestas decididas por la innovación, la cultura y la libertad.

Además, el Presidente del Gobierno riojano ha manifestado su emoción por celebrar este acto en El Mercurio, el periódico más antiguo de los editados en castellano y al que José Santos Tornero convirtió en "un estandarte del periodismo moderno, difusor de ideas y de cultura independiente, con gran credibilidad entre los lectores".

El Gobierno de La Rioja ha editado de nuevo esta obra dentro de la colección ‘La Rioja en el Exterior’, nacida para crear un espacio propio que permita y facilite el estudio y la investigación de los riojanos que un día tuvieron que dejar la tierra que les vio nacer y los temas que se relacionan con ellos.

En el libro ‘Reminiscencias de un viejo escritor’, que tiene apuntes autobiográficos y es de estilo costumbrista y de entretenida lectura, el autor narra su vida y nos acerca a la sociedad y a la política chilena durante la segunda mitad del siglo XIX.

José Santos Tornero nació en 1808 en Viniegra de Abajo y, como muchos de los habitantes de la sierra riojana, padeció la decadencia de la próspera ganadería lanar de la zona por lo que decidió emigrar a Sevilla, donde amplió sus conocimientos en literatura, geografía, contabilidad e idiomas. En 1934 emprendió su travesía a América y comenzó a trabajar en un establecimiento comercial en Valparaíso.

Posteriormente, el riojano apostó decididamente por la cultura y por acercar a estas tierras la literatura europea de la época, y abrió la primera librería de Chile con el nombre de Librería Española. Como editor fue uno de los precursores de la industria editora de este país, editando innumerables obras literarias y de enseñanza.

Su familia y, especialmente, uno de sus hijos, Recaredo Santos Tornero, continuó su labor y en 1867 se convirtió en el único editor y director del Mercurio de Valparaíso.