9 de noviembre de 2007

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha afirmado que dejar a las Denominaciones de Origen la competencia para decidir sobre la liberalización de plantaciones en la reforma de la OCM del Vino, como ha propuesto la Ministra de Agricultura, es un "grave error y espero que no haya intencionalidad de engañar".

"Si toda la potestad se deja en manos de las denominaciones de origen no habremos resuelto nada y, en La Rioja, en aquellos municipios que no están dentro de la Denominación, podrá plantar viña todo el que quiera".

En este sentido, Pedro Sanz ha recordado que el Gobierno de La Rioja defiende que la gestión de los derechos de plantación se transfiera a los ejecutivos regionales y a las denominaciones de origen, y que sea la Comisión Europea la que adopte los acuerdos necesarios sobre el aumento o no de la masa vegetal.

De esta forman, según ha explicado, sería la Interprofesional y los Gobiernos de La Rioja, País Vasco y Navarra los que tomarían la decisión de permitir o no plantar con la finalidad de "controlar la oferta y la demanda y evitar que se produzca una ruptura en los mercados y un problema grave en la rentabilidad del cultivo".

En cuanto a la clasificación de los vinos, Pedro Sanz ha manifestado que "a la Ministra le gusta la propuesta de etiquetado tal como está en la reforma de la OCM del vino y eso es negativo para los intereses de los viticultores y para los intereses de la Denominación de Origen Rioja"

El Presidente del Gobierno de La Rioja ha insistido en la importancia de no permitir que se desvíen fondos de promoción a desarrollo rural o a destilación y ha destacado que tampoco debería dejarse esta decisión a los Estados miembro porque, en España, "el Ministerio tiene mucho interés en apoyar a algunas Comunidades Autónomas en la destilación para alcoholes y no en la promoción para el consumo de vino de forma moderada".