19 de agosto de 2008

El Presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha advertido que “habrá que cambiar el Estatuto de Cataluña” si la negociación del nuevo Sistema de Financiación se hace de forma multilateral entre el Estado y todas las Comunidades Autónomas y no de forma bilateral como contempla el Estatuto de Autonomía de Cataluña, que fue recurrido por el Gobierno de La Rioja.

“El Gobierno de Zapatero habla ahora de una negociación multilateral, pero debe cumplir una Ley Orgánica, como es un Estatuto de Autonomía, por lo que habrá que cambiar el Estatuto de Cataluña, advirtió Pedro Sanz, quien recordó que el anterior Sistema de Financiación de 2001 fue aprobado por todas las Comunidades Autónomas.

Esa situación no es equiparable a la actual, ya que se está provocando “una rebelión” entre las Comunidades Autónomas, caracterizada por el enfrentamiento entre autonomías y por los cambios de opinión de los miembros del Gobierno de la Nación. En su opinión, el Presidente del Gobierno de España debería reconocer el “error gravísimo” que supone que el sistema de financiación se haya incluido en el Estatuto de Autonomía de Cataluña, en lugar de abordarse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Crisis de confianza
Ante el próximo inicio del curso político, Pedro Sanz hizo referencia a la “crisis de confianza” que tienen los ciudadanos hacia el Gobierno de la Nación porque “al Partido Socialista se le ha venido encima la crisis económica” y lamentó que no se haya querido reconocer y no se hayan adoptado las medidas necesarias para afrontarla.

En este sentido, trasladó un mensaje de confianza a los riojanos porque el Gobierno de La Rioja tiene las medidas para, entre todos, afrontar de la forma menos negativa la crisis. Para ello remitió al próximo Debate sobre el Estado de la Región, que se celebrará a primeros de septiembre, y al diálogo que mantiene con los agentes económicos y sociales.

Pedro Sanz aseguró que el objetivo prioritario del Gobierno de La Rioja sigue siendo la creación de empleo de calidad. Este objetivo se completará con una política económica con medidas como menos impuestos, descenso del gasto corriente y mantenimiento de las inversiones.