24 de mayo de 2011

La Vicepresidenta y Consejera de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial, Aránzazu Vallejo, ha inaugurado la nueva depuradora de aguas residuales de Briñas, que ha supuesto una inversión de 848.233 euros del Gobierno de La Rioja y tiene capacidad para atender a una población de 1.100 habitantes equivalentes.

La planta está situada en la margen derecha del arroyo del Prado, afluente del río Ebro, y recibe los vertidos de Briñas a través de una estación de bombeo que intercepta el colector municipal y dispone de una tubería de impulsión de 150 milímetros de diámetro y 738 milímetros de longitud.

Las nuevas instalaciones, actualmente en periodo de pruebas y que estarán plenamente operativas a mediados del mes de julio, se enmarcan en el proyecto de saneamiento y depuración de aguas residuales de Briñas, consistente en la construcción de un colector, la ejecución de la instalación de depuración, acometida de red de agua y línea eléctrica.

Características de las instalaciones
La estación depuradora es una instalación de tratamiento biológico mediante proceso de lechos bacterianos en baja carga y está preparada para tratar un caudal medio diario de 375 metros cúbicos de agua residual. El agua, una vez depurada, se vierte directamente al arroyo del Prado.

Las instalaciones de bombeo disponen de un filtro desodorizador, integrado por dos capas de áridos y una de turba, para tratar los gases generados en el pozo de bombeo, evitando que se desprendan malos olores.

La EDAR y la estación de bombeo están automatizadas, de forma que los procesos se regulan para adaptar en cada momento el funcionamiento de la planta a las necesidades reales de tratamiento e incorpora un sistema de alarmas para detectar posibles fallos de funcionamiento de los equipos. Así está regulado automáticamente el funcionamiento de las bombas, la recirculación de fangos y el aporte del agua al lecho.

El agua se incorpora a la estación de bombeo, dotada de un tamiz vertical de 3 milímetros de luz que retiene las partículas de mayor tamaño y que dispone de un aliviadero con tamiz para evacuar los excesos de caudal que no pueden admitirse en el tratamiento. La materia retenida en el tamiz se prensa y se deposita en un contenedor para ser retirada a vertedero. Una vez retenida la fracción más gruesa, los caudales a tratar son elevados mediante dos bombas de 11 Kilowatios hasta el tratamiento biológico de la depuradora.

En este tipo de plantas el lecho es el reactor biológico en el que la materia orgánica disuelta en el agua es transformada, mediante la acción de microorganismos, en materia en suspensión susceptible de ser separada por decantación. El lecho bacteriano consiste en un tanque cilíndrico de 13,50 metros de diámetro y 3,25 metros de altura, relleno con 465 metros cúbicos de material plástico, sobre el que se distribuye uniformemente el agua residual. Adherida al material plástico, de forma natural, se desarrolla la película de microorganismos que llevan a cabo el tratamiento.

Desde el lecho, el agua pasa al decantador secundario, de 9,00 m de diámetro y 3,50 m de altura en vertedero, donde se separa el agua de la materia en suspensión. El agua tratada se vierte directamente al arroyo del Prado y la materia en suspensión se retira del proceso, bombeándola a la línea de fangos. Parte del fango retenido en el decantador se recircula para mejorar el proceso.

El fango procedente de la purga de los decantadores es bombeado mediante un equipo de 1,3 Kilowatios hasta un espesador de gravedad de poliéster de 2,65 metros de diámetro y 3,77 metros de altura en vertedero. El fango espesado se envía a un depósito de 58 metros cúbicos de capacidad, que funciona como digestor anaerobio en frío, del que se extrae periódicamente para, una vez acondicionado, utilizarlo como enmienda orgánica en la agricultura.

Municipios de 400 habitantes
La depuradora de Briñas figura entre las actuaciones del Plan de Saneamiento y Depuración de Aguas de La Rioja 2007-2015, que contempla una inversión de 216 millones de euros para depurar las aguas de todos los núcleos de población riojanos de más de 25 habitantes.
Actualmente el Gobierno de La Rioja está depurando las aguas de municipios de 400 habitantes y todos los núcleos de mayor población cuentan con infraestructuras de depuración.