26 de julio de 2012

El consejero, junto a las enfermeras responsables de la investigación

El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, acompañado por la gerente del Hospital San Pedro, Mª Luz de los Mártires, ha recibido a seis enfermeras del Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro que han llevado a cabo una investigación en torno a la administración de anestesia local previa a la punción arterial (gasometría). La investigación se ha realizado entre finales de 2011 y mediados de este año, en el área de Urgencias, siguiendo la recomendación de la Sociedad Española de Neumología.

Durante la recepción, José Ignacio Nieto ha informado de la intención de la Consejería de extender progresivamente la infiltración anestésica en las diferentes áreas asistenciales del Hospital San Pedro donde realizan gasometrías.

La punción arterial es la recolección de sangre de una arteria para su análisis en el laboratorio que mide la cantidad de oxígeno y de dióxido de carbono presente en la sangre. Gracias a esta determinación es posible llegar al diagnóstico de problemas respiratorios, cardíacos o metabólicos que alteran la correcta circulación del oxígeno. Por tanto se trata de un procedimiento común de la práctica clínica, tanto en las áreas médicas y quirúrgicas como en urgencias y cuidados postoperatorios

La gasometría es una técnica cruenta, dolorosa y frecuente en los servicios de urgencias y en otros servicios hospitalarios; de hecho, en el Hospital San Pedro se contabilizan anualmente alrededor de 23.700 gasometrías. A pesar de las recomendaciones de las sociedades científicas para el uso de anestesia local, su empleo en los hospitales es muy escaso.

Para el estudio, las enfermeras Marian Acero López, Carolina Berger Morales, Lidia Baños Aristimuño, Valvanera Cordón Hurtado, Pilar Rubio García y Rebeca Soto Olarte tomaron una muestra de 300 pacientes que presentaban insuficiencia respiratoria aguda con patología crónica, y a los que ya se les había realizado con anterioridad una punción arterial con la técnica convencional. A la mitad de ellos se les realizó la técnica con anestesia.

En la encuesta que posteriormente respondieron los pacientes se estudiaron variables como el grado de dolor, dolor de la prueba sin anestesia, número de pinchazos, preferencia de anestesia, valoración positiva de la técnica.

Por su parte, al personal de enfermería se le repartió una encuesta anónima con la finalidad de conocer la experiencia, actitud y perjuicios sobre el empleo de anestesia local en la realización de la punción arterial.

De los resultados obtenidos con los pacientes, cabe destacar que el 97,6% de la muestra que fue infiltrada con anestesia local prefiere, para la próxima vez, esta técnica avanzada, considerándola una mejora en la atención que se les presta como usuarios. Un 95,3% no reconoció dolor ó muy poco (Grado 0-2 sobre una escala de 10) y ninguno de ellos presentó reacción adversa a la anestesia ni complicaciones derivadas de la técnica.

Por el contrario, los pacientes a los que se les realizó la técnica de manera convencional -sin anestesia- indicaron grados de dolor intensos (Grado 6-8 sobre la misma escala). En este caso fue el 75% de la muestra. Al informarles sobre el nuevo protocolo, el 97% prefiere para la próxima vez, la técnica avanzada con infiltración anestésica, al igual que el grupo anterior.