27 de diciembre de 2011

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha finalizado la construcción de una rampa piscícola en el río Najerilla, a su paso por las localidades de Torremontalbo y Cenicero, cuyo objetivo es facilitar las migraciones a las especies piscícolas. Esta mejora ha supuesto una inversión de 61.823 euros, que han sido cofinanciados a través de fondos europeos FEADER.

En este tramo bajo del río Najerilla, a pocos metros de la confluencia con el río Ebro, se localiza el azud de derivación del regadío de la Comunidad de Regantes ‘Ciudad de Cenicero’. Esta estructura había generado un salto que impedía el remonte de los peces en sus migraciones de otoño y primavera, provocando el fraccionamiento de las poblaciones piscícolas, especialmente de ciprínidos y truchas, que anualmente remontan los ríos para acceder a sus zonas de freza.

Con la construcción de este nuevo paso para la fauna consistente en una rampa artificial de piedras, casi único en España, se mejorará la continuidad fluvial entre el río Ebro y el bajo Najerilla favoreciendo la sostenibilidad de las poblaciones piscícolas.

Las especies a las que previsiblemente beneficiará esta actuación son el barbo común y de montaña, la madrilla, el piscardo, el gobio y la trucha común. Las mejoras se localizan en un tramo definido como zona de protección de peces por la Directiva Marco de Aguas.

Mejora del hábitat en tramos fluvialesEn este sentido, y dando continuidad a las mejoras realizadas en los ríos riojanos por el Gobierno de La Rioja, este otoño ha concluido a primera fase del proyecto de mejora de hábitats y acondicionamiento de accesos en tramos fluviales de la región.

Las intervenciones previstas tienen un presupuesto conjunto para las dos anualidades de 98.800 euros, de los que más de la mitad, 55.733 euros, se han destinado a las mejoras efectuadas en el presente año. En concreto, la Dirección General de Medio Natural ha llevado a cabo la limpieza de frezaderos, tratamientos selvícolas en orillas, apertura y mejora de sendas. Los efectos de estas actuaciones son el aumento de la insolación de las aguas, lo que promueve una mayor productividad del ecosistema fluvial; una mejora de las zonas de freza para los peces y una mejora en las condiciones de acceso para uso público, vigilancia y control ambiental.

Las localizaciones objeto de estas mejoras se sitúan en la cuenca del Oja-Tirón: en los tramos de Cihuri-Anguciana, Tormantos, Ochánduri-Cuzcurrita; en el Oja, ríos Ayabarrena y Ortigal; en el Najerilla: en los tramos de Viniegras, Baños de Río Tobía, Camprovín-Arenzana, paraje La Retorna; y los afluentes Urbión, Neila, Brieva, Ormazábal, Valvanera y Ventrosa; y por último en el Iregua: en aquellos tramos que discurren entre Villanueva y Junta los Ríos, Pradillo-Villanueva-Almarza, Nestares-Panzares-Torrecilla, Alberite-Albelda, Viguera y el río Leza. En total, el proyecto tiene previsto actuar en 63 kilómetros de sendas fluviales.