2 de noviembre de 2015

Vista de la Colegiata de San Miguel en Alfaro.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha concluido los trabajos previstos en el Plan de Manejo de la Cigüeña Blanca en la Colegiata de San Miguel de Alfaro 2013-2016, un documento consensuado entre la administración regional, el Ayuntamiento de Alfaro y la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño para tratar de compaginar la conservación de la importante colonia de cigüeñas de este edificio, singular a nivel mundial, con la protección del patrimonio de interés histórico artístico que representa la Colegiata.

"El resultado ha sido muy satisfactorio porque en estos tres años se ha logrado el objetivo y se han reubicado 45 nidos para que toda la colonia de cigüeñas de la Colegiata esté asentada en lugares apropiados", ha declarado hoy el consejero de Medio Ambiente, Iñigo Nagore, durante la presentación del balance en la que ha estado acompañado por la alcaldesa de Alfaro, Yolanda Preciado, y el párroco de la Colegiata, Javier Martín.

Por otro lado, tal y como aconsejaron los estudios previos a la ejecución del plan, estos trabajos han permitido reducir de 100 a 89 el número de nidos existentes en la Colegiata, así como reubicar todos aquellos nidos que se asentaban directamente sobre teja para evitar problemas de conservación al edificio, así como cualquier riesgo de caída a la vía pública. En concreto, lo que se ha hecho es retirar todos los nidos de las dos torres y el frontis delantero del edificio y trasladarlos a parrillas no ocupadas, a nuevas parrillas colocadas a tal fin y a los postes situados en los Sotos de Alfaro, en el entorno de la Molineta o en Tambarría, donde se han colocado a modo de señuelo para potenciar el asentamiento de cigüeñas en esas zonas.

Junto a la reubicación de nidos, se han colocados mallas en las repisas y ventanales de las torres, en los pináculos y en otras ubicaciones no deseadas para impedir el asentamiento de nuevos nidos, y se ha reforzado la sujeción de las antiguas parrillas para evitar desplomes o caídas a la vía pública.

El Plan ha supuesto una inversión conjunta cercana a los 105.000 euros, financiados parcialmente por la Unión Europa a través del FEADER, que ha aportado el 34% del presupuesto.

A grandes rasgos, los principales problemas que plantea la existencia de nidos en la Colegiata se dan en tres situaciones: cuando se trata de nidos que dan a la vía pública, cuando el nido se coloca sobre algún elemento inestable que no pueda soportar el peso y cuando se apoyan directamente sobre las tejas por el riesgo de filtraciones y humedades que acarrean al retener las aguas de lluvia. Para evitar esto último se colocan las llamadas parrillas, unas estructuras metálicas que impiden que el nido apoye directamente sobre el tejado.

Una vez concluido el Plan de Manejo y establecidas las posiciones ideales, las actuaciones se complementarán con las labores de mantenimiento y limpieza de nidos que realiza anualmente la Diócesis con el apoyo económico del Gobierno de La Rioja a través de la línea de subvenciones que Medio Natural otorga desde 1994.