3 de febrero de 2010

El Consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Íñigo Nagore, se ha reunido esta mañana con los representantes de las Organizaciones Profesionales Agrarias con el fin de explicar el contenido de las ayudas que ha implementado para el presente Ejercicio el Gobierno de La Rioja y resolver cuantas dudas pudieran surgir para agricultores y ganaderos de la región. Según ha explicado, "la Consejería de Agricultura ha realizado un gran esfuerzo para que la convocatoria de estas ayudas se haya realizado en los primeros días de enero, con plazo al final del mismo mes". Por ello, en esta reunión se han analizado las solicitudes presentadas a programas como los planes de mejora, asesoramiento a explotaciones, incorporación de jóvenes, etc.

En su opinión, los resultados de este análisis "son sorprendentes, ya que para esta convocatoria, supuestamente en momentos de crisis y no precisamente de inversión, hemos visto cómo se han mantenido las solicitudes con respecto a otros años". Así, ha señalado cómo el número de expedientes en modernización de explotaciones se ha mantenido en torno a los 400; o también se ha rondado el número habitual de solicitudes para primera instalación de jóvenes agricultores, en torno a las 50; o las ayudas al asesoramiento que alcanzan una demanda de más de 2.200 solicitudes".

"Todo ello indica", ha dicho, "que los agricultores tienen visión de futuro y que se están imponiendo en estos momentos de crisis, invirtiendo para mejorar sus explotaciones y sus producciones". En consecuencia, para el Consejero esta interpretación es "una buena noticia, un buen síntoma". El momento es complicado pero se está viendo una reacción.

Ayuda al sector agrario
La segunda parte de la reunión se ha centrado en una nueva iniciativa de la Consejería de Agricultura consistente en el estudio de la fórmula para que todos los agricultores y ganaderos que obtengan ayuda del Gobierno de La Rioja en bonificación de intereses de préstamos no paguen su cuota de amortización durante este año, "lo que aliviará de alguna forma la situación económica que, de forma general, viven en la actualidad".
Se calcula que en este momento existen unos 1.200 préstamos vivos, con un montante total cercano a los 62 millones de euros. La idea es aplazar durante un año el pago de la cuota en esta coyuntura de crisis general.