27 de julio de 2011

El Instituto de Estudios Riojanos ha presentado hoy un nuevo volumen de la serie dedicada a la Semanas Medievalistas de Nájera, organizadas por la Asociación Amigos de la Historia Najerillense, y que en esta ocasión lleva el título de "Comer, beber, vivir: Consumo y niveles de vida en la Edad Media Hispánica". Durante la presentación, el director de Área de Ciencias Sociales del IER, Enrique Ramalle Gómara, ha estado acompañado por la presidenta de la Asociación de Amigos de la Historia Najerillense y coordinadora de este nuevo libro, Esther López Ojeda.

Este nuevo volumen de la serie recoge lo impartido en la XXI Semana de Estudios Medievales, en el verano de 2010, en torno al tema de la comida y los niveles de vida. Cuenta con el asesoramiento académico de los Drs. J.A. García de Cortázar (Universidad de Cantabria) e I. Álvarez Borge y J. García Turza (Universidad de La Rioja). A través de diferentes capítulos, escritos por especialistas universitarios, se analiza cuáles fueron las pautas de consumo en la Edad Media hispana, desde la alimentación y el vestido como productos básicos hasta su consideración como productos de lujo, y cómo identificamos el nivel de vida de cada clase social a partir de ello.

El tema se enfoca desde diferentes perspectivas ofreciendo una visión muy completa. Tanto la situación económica, como la social y cultural dotan de significado a la historia del consumo, los niveles de vida y la cultura material. "No se trata de una mera descripción de productos sino que se integran en un estudio más amplio (económico, social...)", ha señalado Ramalle.

El volumen se abre con un estudio historiográfico del tema y, posteriormente, se ofrece un análisis contrapuesto entre la situación de las clases más populares (con dietas estrechas y poco variadas) y el consumo de productos considerados de lujo (en los que destaca su variedad). Se estudia pormenorizadamente el caso específico de las tierras riojanas en la Edad Media, especialmente con la documentación procedente de los Libros de Actas Municipales, que muestran cómo los concejos aseguraban la venta de carne y pescado, con la supremacía de la primera sobre el segundo, y cómo eran habituales otros productos como verduras y frutas, pan o especias.

Junto al consumo se estudian las crisis alimenticias: situaciones de carestía que producen hambrunas ya que los alimentos de consumo básico, como el pan, se vuelven inasequibles para algunos sectores. También se recoge en el libro la representación plástica del tema que tratamos, en capítulos referidos a la literatura y la iconografía.

Asimismo, el volumen analizan los niveles de vida y el consumo en tres estamentos sociales diferentes: los campesinos, la nobleza y los monasterios. Y el análisis se completa con las referencias de la medicina medieval a la comida y la bebida para la curación de cuerpo y alma. El libro además incluye un capítulo bibliográfico que será de utilidad para los estudiosos del tema.