15 de octubre de 2009

El Subdirector General de Iniciativas y Transferencia de Tecnología, Julio Herreros, ha inaugurado esta mañana en Calahorra la Jornada "Aplicaciones biotecnológicas en la industria agroalimentaria: productos IV y V gama" celebrada en el Centro de Innovación y Tecnología Alimentaria de La Rioja (CITA). La Jornada ha contado con la presencia de 53 asistentes y ha sido seguida a través de Internet por otras 60 personas.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la iniciativa "Octubre Bio", una serie de encuentros sectoriales entre empresas y los agentes del Sistema Riojano de Innovación, organizados por la Dirección General para la Innovación, en los que se explicarán las aplicaciones biotecnológicas que se pueden aplicar en los diferentes sectores con el objetivo de mostrar sus beneficios a las empresas riojanas de sectores tradicionales.

Durante la Jornada se ha hecho una introducción a la biotecnología aplicada a la industria agroalimentaria para, posteriormente, presentar las diversas aplicaciones enfatizando la mejora de variedades vegetales mediante marcadores genéticos, la utilización de residuos agrícolas para la producción de bioenergía y el diseño de envases activos e inteligentes que aportan valor a la verdura de IV y V gama. Además, se han expuesto casos de éxito para demostrar los beneficios financieros y socio-económicos de la incorporación de la biotecnología en el tejido productivo agroalimentario.

Se ha presentado, además, la línea de investigación del área de salud y propiedades saludables del CTICH, que incluye, entre otros, el estudio de nutrientes en hongos, y sus propiedades antioxidantes e inmunomodulatorias y se han dado a conocer las aplicaciones de la biotecnología dirigida al aporte de valor en productos de IV y V gama (qué beneficios aporta al sector de la verdura o cómo podemos adaptar estas tecnologías a nuestros procesos productivos).

Asimismo, se ha presentado el proyecto Probiogas como un caso de Biotecnología en acción ya que este proyecto utiliza la fermentación de desechos agrícolas para la producción de biogás a través de la utilización de microorganismos. También se ha dado a conocer el mapa genético del tomate, ya que estos genes pueden ser utilizados como herramientas en la selección de calidad y mejores variedades de tomate para alcanzar productos de alto valor añadido, entre otras aplicaciones.