16 de octubre de 2014

a conservación del visón europeo en España....

El consejero de Medio Ambiente, Íñigo Nagore, y el director general de Medio Natural, Miguel Urbiola, han anunciado hoy que el Gobierno de La Rioja se ha sumado al proyecto LIFE Lutreola Spain ‘Nuevos enfoques en la conservación del visón europeo en España’, que se ha aprobado recientemente y cuyo principal objetivo es mejorar la situación de este mamífero que se considera en peligro de extinción.

El proyecto Life está coordinado por Tragsatec (Tecnologías y Servicios Agrarios) y tiene como asociados al Gobierno de Aragón, las Diputaciones Forales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, el Ayuntamiento de Vitoria, la Generalitat Valenciana, el Parque de Naturaleza Sendaviva y la Asociación Visón Europeo.

El proyecto, que se desarrollará entre 2014 y 2018 en La Rioja, País Vasco, Aragón y Comunidad Valenciana, cuenta con un presupuesto conjunto de 2,5 millones de euros y tiene financiación comunitaria a través del programa Life+Naturaleza.

Durante los últimos años se ha constatado que el visón europeo (Mustela lutreola) se encuentra en España en un estado "crítico", debido principalmente a la competencia con el visón americano, hasta el punto de que si no se realiza una conservación más eficaz existe un alto riesgo de que desaparezca en un breve plazo de tiempo.

En este sentido, el proyecto Life persigue la erradicación de los núcleos de visón americano dentro del área de distribución y zonas de riesgo del visón europeo, mejorando las técnicas y protocolos de actuación, ya que los trabajos de control realizados hasta la fecha han resultado ineficaces. Otro gran objetivo es aumentar la viabilidad de la población salvaje de visón europeo mediante el refuerzo poblacional y la formación de nuevos núcleos y, por último y como complemento, crear una red de seguimiento más eficaz para evaluar la situación de ambas especies de visones.

Actuaciones en La Rioja

Íñigo Nagore ha recordado que La Rioja reúne una de las poblaciones de visón europeo más importantes de España. De este modo, se prevé participar en las diferentes actuaciones que recoge el proyecto para los próximos cuatro años y, para ello, dispondrá de un presupuesto de 143.584 euros, que en un 60% será financiado por la Unión Europea a través de Life.

Entre las acciones y líneas de trabajo que se van a seguir está la elaboración de un protocolo de erradicación del visón americano, la formación de personal para la aplicación de este protocolo y la eliminación de las poblaciones de visón americano dentro del área de distribución del visón europeo en La Rioja. También se va a fijar un protocolo para la detección temprana de esta especie invasora y se van a evaluar los riesgos de las granjas de visón americano que pueda haber en comunidades limítrofes dentro del área del visón europeo.

Junto a esto, se va a crear y poner en marcha una red de seguimiento del visón europeo que permita evaluar de forma continua el estado de conservación de la especie y seguir la evolución del área ocupada por el visón americano, poniendo especial énfasis en la detección temprana de la colonización de áreas sensibles para el visón europeo.

Una especie amenazada

El visón europeo (Mustela lutreola) es un pequeño mustélido considerado como el mamífero más amenazado en Europa. Hasta el siglo XIX estaba presente en casi toda su superficie. En la actualidad, su área de distribución se ha visto reducida a menos de un 10% del área original, teniendo constatada su presencia en España y en el Delta del Danubio (Rumania y Ucrania) y es probable en Francia y Rusia.

En España las estimaciones más recientes apuntan a que su número no excede de los 500 ejemplares. El grueso de sus efectivos ocupa la vertiente mediterránea del valle del Ebro y pequeños núcleos de las cuencas cantábricas orientales. La tendencia general, observada en los últimos años permite calificar su estado como crítico (debido principalmente a la competencia con el visón americano Neovison vison).

Desde 2011 está catalogado en ‘peligro crítico’ por la UICN y en España está catalogada ‘en peligro de extinción’ desde ese año y se ha incluido en el Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres. Su área de distribución está incluida en su mayor parte dentro de Red Natura 2000. La Directiva Hábitats lo recoge como una especie prioritaria de interés comunitario que requiere de una protección estricta y para cuya conservación es necesario designar zonas especiales.