29 de abril de 2011

El Consejero de Vivienda y Obras Públicas del Gobierno de La Rioja, Antonino Burgos, se ha reunido en la mañana de hoy con la corporación municipal de Uruñuela, encabezada por su Alcalde Luis Fernando Leza, para presentar el proyecto de ensanche y mejora de la LR-509, carretera que conecta Uruñuela con Somalo. Esta actuación, que tiene un plazo de ejecución estimado de 9 meses, conllevará una inversión de 1.260.635 euros.

La importancia de este ambicioso proyecto, tanto en términos económicos (más de un millón de euros) como técnicos (afecta a 1.550 metros de carretera y renovará por completo la imagen de esta vía), estriba en que el ensanche y mejora de la LR-509 permitirá mejorar los accesos, de vehículos y peatones, a Somalo al tiempo que mejorará el viario urbano de Uruñuela, que contará con una travesía moderna y cómoda, plenamente acondicionada y con un nuevo paso, más seguro, sobre el río Yalde.

El proyecto de acondicionamiento se desglosa en dos tramos en función de las características de la vía. Así, el primer tramo, de 550 metros, se caracteriza por su perfil sinuoso y estrecho, toda vez que el trazado de la carretera se encuentra encajado en una serie de edificios, algunos de ellos en estado de ruina. El segundo tramo, de un kilómetro de longitud, conduce a Somalo, con un trazado más rectilíneo, de anchura insuficiente y circundado en ambos lados de la calzada por fincas rústicas y urbanas. Todo el trazado se asienta en un firme desigual, mientras que los márgenes de las calzadas no presentan, en la actualidad, las condiciones necesarias para permitir el tráfico peatonal de forma segura.

Este primer tramo de la LR-509, de unos 600 metros de longitud, se subdivide en dos sectores. El primero de ellos, tiene unos 150 metros de extensión y conecta la LR-514 con la Calle Las Cuevas. Es en esta zona, angosta y sinuosa, donde el Gobierno de La Rioja demolerá tres edificios para permitir ampliar la plataforma de la calzada al tiempo que establecerá una pequeña plazuela triangular. Igualmente, construirá una cuneta-badén de sesenta centímetros toda vez que la estrechez de la vía impide la proyección de aceras. Para mejorar la iluminación de la vía, se dispondrá alumbrado adosado a los edificios.

El segundo subsector que conforma este primer tramo de actuación arranca en la Calle Las Cuevas y prosigue hasta el final del casco urbano cigüeño, a la altura del pontón sobre el río Yalde. En esta zona, que tiene una longitud de 450 metros, la calzada contará con seis metros de ancho, rígola y aceras variables en función de los edificios colindantes.

La reposición de firme en todo este primer tramo se realizará mediante la extensión de una capa de zahorra artificial (25 centímetros), aglomerado (5), base de hormigón magro (20) y capa de rodadura (5), así como con los riegos asfálticos requeridos.

El firme del segundo tramo, de un kilómetro de longitud, estará conformado por una capa de 25 centímetros de zahorra artificial, una capa base (5 centímetros), aglomerado (3) y capa de rodadura (5), más los consiguientes riegos asfálticos. La calzada pasará de los 3,5-4 metros actuales (lo que dificulta el tránsito rodado y pone en peligro la seguridad de los viandantes que, a menudo, utilizan este trayecto para desplazarse a las piscinas de Uruñuela) a contar con 5,5 metros de ancho, cunetas y aceras de anchura variable.

De esta forma, para dar continuidad a las aceras y la calzada proyectada en el tramo anterior, se deberá ampliar el pontón existente sobre el río Yalde así como desviar la acequia existente. Es precisamente esta estructura, que será ensanchada hasta el punto de contar con 6,8 metros de ancho y aceras de dos metros, la que marca el primero de los dos subsectores en los que, a su vez, se divide el segundo tramo. Así, la ampliación de las aceras permitirá disponer de un paseo de 2,6 metros de anchura que contará con mobiliario y elementos de decoración urbana (bancos, arbolado, farolas tipo villa, etc.), de forma que los peatones que utilicen esta travesía dispondrán de un área peatonal cómoda, segura y perfectamente transitable.

Este paseo se ubica en el margen derecho de la calzada y concluye a la altura de las piscinas municipales, mientras que desde las piscinas hasta el núcleo urbano somalero (segundo subsector), la calzada en sus 600 metros de extensión tendrá una anchura de cinco metros, separándose de forma conveniente el espacio destinado al tránsito de vehículos y al de peatones.

El proyecto se completa con la reposición de las canalizaciones y servicios afectados así como con la renovación de la señalización.