5 de octubre de 2007

El Gobierno de La Rioja, a través del Servicio Riojano de Empleo, ha creado una nueva línea de ayudas para fomentar el empleo de las personas en situación o grave riesgo de exclusión sociolaboral con el objetivo de conseguir una efectiva integración laboral de este colectivo. Estos incentivos se han regulado en una nueva orden que divide las ayudas en cuatro áreas: creación de empresas de inserción, creación de empleo protegido, asistencia técnica y apoyo de la inserción al mercado normalizado.

Las ayudas previstas en esta nueva norma del Servicio Riojano de Empleo irán dirigidas a las empresas de inserción y entidades promotoras con domicilio social en la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Las Empresas de Inserción son aquellas iniciativas que combinan la lógica empresarial con metodologías que hacen posible la inclusión de personas en riesgo de exclusión en los procesos de inserción laboral en la propia empresa, para pasar posteriormente a una empresa normalizada o a proyectos de autoempleo.

De este modo, el objeto social de las empresas de inserción es la integración sociolaboral de personas en situación o grave riesgo de exclusión social, que quedan excluidas de los circuitos tradicionales del empleo.

Estas empresas proporcionan a estas personas con especiales dificultades un trabajo remunerado, formación y el acompañamiento necesarios para mejorar sus condiciones de ocupabilidad y conseguir, finalmente, su acceso al mercado laboral ordinario.

Ayudas para la creación de empresas de inserción

Las ayudas para la creación de empresas de inserción consistirán en subvenciones para la realización de estudios de mercado que contemplen la viabilidad de su creación. Esta subvención financiará hasta el 80% del coste de los estudios con un límite de 10.000 euros.

Ayudas por creación de empleo protegido

El Servicio Riojano de Empleo contempla ayudas de hasta 3.500 euros por contrato y año hasta un máximo de tres, para la contratación de personas en situación o riesgo de exclusión por un periodo mínimo de un año por parte de las empresas de inserción laboral.

El trabajador prestará sus servicios retribuidos en una empresa de inserción y formará parte de un proceso de inserción personalizado con el fin último de facilitar su adaptación social y su tránsito al empleo en empresas normalizadas.

Durante el periodo de duración del contrato, la empresa de inserción proporcionará al trabajador tanto formación adecuada como los medios necesarios para que pueda recibir orientación, acompañamiento y adquisición de hábitos sociales y laborales. Además, colaborará con los Equipos de Incorporación Sociolaboral del Gobierno de La Rioja, formados por técnicos de empleo y de servicios sociales, para que puedan efectuar el oportuno seguimiento de los procesos de inserción de los trabajadores protegidos.

Ayudas para asistencia técnica.

En este sentido, el Servicio Riojano de Empleo prevé ayudas para la contratación laboral de Directores o Gerentes por parte de una empresa de inserción de hasta un 80% de los costes laborales derivados de su contratación con un máximo de 30.000 euros por año. Además para la realización de estudios de mercado, organización, comercialización o planes de viabilidad de estas empresas se ha creado una ayuda de hasta 10.000 euros.

Por otro lado, la norma también prevé ayudas de hasta 1.250 euros para auditorias contables y de gestión que tienen como objetivo fomentar la transparencia de la gestión financiera de las empresas de inserción.

Finalmente, dentro de este apartado, las empresas de inserción contarán con ayudas económicas para la contratación de técnicos expertos en acciones de orientación y acompañamiento a la inserción. El Servicio Riojano de Empleo contempla ayudas para financiar hasta el 80% de los costes salariales con un tope máximo de 23.500 euros por año.

Ayudas por la inserción en el mercado de trabajo normalizado

Como parte final de este proceso de inserción, el Servicio Riojano de Empleo prevé una ayuda de 2.500 euros por cada trabajador de una empresa de inserción que se incorpore al mercado de trabajo normalizado, ya sea por cuenta ajena, por cuenta propia o en una cooperativa.