27 de octubre de 2007

El Gobierno de La Rioja, a través de la Dirección General de Acción Exterior de la Consejería de Presidencia, ha convocado la Orden que establece las bases reguladoras para la concesión de subvenciones a entidades que presenten proyectos de ejecución anual de cooperación al desarrollo. El anuncio aparece publicado hoy en el Boletín Oficial de La Rioja (BOR).

Los proyectos que opten a las ayudas deberán velar por la consecución de los objetivos de desarrollo recogidos en el I Plan Director de Cooperación al Desarrollo de La Rioja 2004-2008, que recoge la estrategia de cooperación para el desarrollo de La Rioja. Asimismo, se valorará la presencia en los proyectos presentados de los tres ejes transversales de la cooperación riojana recogidos en el mencionado Plan Director: erradicación de la pobreza, promoción de la igualdad entre hombres y mujeres, y sostenibilidad medioambiental.

La Orden también valora de forma especial la vinculación de los proyectos con La Rioja. Por ello y, al igual que en pasadas ediciones, se primará la presencia de riojanos en la zona, de voluntarios riojanos implicados en la gestión efectiva del proyecto, y las visitas o intercambios de voluntarios. Del mismo modo, a la hora de realizar la selección se valorará el número de voluntarios y socios en La Rioja de la entidad solicitante, las actividades de promoción de la solidaridad que llevan a cabo en nuestra Comunidad Autónoma, su experiencia y su aportación financiera. Las solicitudes podrán presentarse durante un mes, a contar desde mañana.

Cabe recordar que, desde 1995, el Gobierno de La Rioja ha destinado 24,1 millones de euros a cooperación al desarrollo a través de 550 actuaciones concretas. En este tiempo, La Rioja se ha convertido en una de las Comunidades Autónomas con mayor aportación por habitante a Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD), con 12,27 euros per cápita, más del doble que la media nacional, que se sitúa en 6,04 euros.

Del mismo modo, La Rioja ha sido pionera en asumir compromisos públicos que han quedado plasmados en las primeras leyes de cooperación y diversos instrumentos normativos, destacando por encima de todos ellos el I Plan Director de Cooperación para el Desarrollo.