20 de julio de 2012

Acuerdos Consejo Gobierno

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La evolución de los incendios forestales en los últimos años ha colocado a La Rioja en una situación privilegiada respecto a otras regiones del país. En términos relativos, registramos una de las cifras más bajas tanto por el número de incendios, como por la superficie quemada. Con el objetivo de mantener e incluso reducir estos resultados, el Gobierno de la Rioja, a través de la Consejería de Medio Ambiente y su Dirección General de Medio Natural, ha elaborado el Plan General de Protección contra Incendios de los Sistemas Forestales que permitirá disponer de un documento base de trabajo para planificar las inversiones y actuaciones a acometer en el futuro, tanto para reducir el riesgos de aparición de incendios como para lograr su rápida extinción.

El plan, que ha sido aprobado por el Consejo de Gobierno, comprende el periodo 2012-2016, prorrogable por otros cinco años. A grandes rasgos, lo que pretende es consolidar y afianzar el dispositivo de prevención, extinción y vigilancia. Para ello, realiza un exhaustivo estudio y análisis de la situación actual, los medios y los recursos disponibles, la vulnerabilidad del territorio y las zonas que presentan mayor peligro. Detectadas esas zonas de alto riesgo, el plan trata de aportar las soluciones más eficaces proponiendo una serie de mejoras en cada una de ellas, bien optimizando o modificando recursos ya existentes, bien mediante nuevas inversiones.

En total, se contempla una inversión de 49,8 millones de euros para los próximo cinco años, de los cuales algo más de 35 millones, el 70,5% del total, se destinarán a labores de prevención, que se considera la pieza clave en la lucha contra los incendios forestales. La extinción se llevará cerca del 23% del presupuesto, unos 11,4 millones de euros; mientras que los 3,2 millones de euros restantes se invertirán en actuaciones de vigilancia.

Cálculo del riesgo de incendio

El contenido del plan se estructura en varios bloques. En primer lugar, se recoge una evolución histórica de los incendios en La Rioja. Se ha elegido como muestra el decenio 1997-2006, por ser el más representativo de la media de los incendios en la región en los últimos 30 años. Junto a esto se realiza una identificación de los sistemas forestales con información tanto de los aspectos referentes al medio físico o natural como a la organización socioeconómica, incluyendo también datos relativos a infraestructuras y asentamientos.

A partir de aquí, el plan define y cuantifica el riesgo de incendio, tanto espacial como temporal, la vulnerabilidad ante el fuego y el nivel de gravedad potencial de los siniestros, lo que será crucial en el futuro para optimizar los recursos.

Cerca del 45% de la superficie forestal de la comunidad autónoma, que se corresponde con las comarcas de la sierra, tiene un riesgo potencial de incendio alto (nivel 4 sobre 6); Anguiano y Ezcaray son las comarcas en las que este riesgo es mayor. En el extremo contrario, los montes del bajo Cidacos, el Cárdenas y la Rioja Alta registran los índices de riesgo más bajos de la región. Por su parte, las comarcas forestales de Ezcaray, el medio Iregua, y los cursos bajos del Iregua y el Leza son las más vulnerables en términos de daños o pérdidas que pueden sufrir ante un incendio la población, las infraestructuras y el medio ambiente.

El plan también calcula la gravedad potencial que puede llegar a alcanzar un incendio en cada una de las cuadrículas de 10x10 km en las que se ha dividido La Rioja. Hay cuatro niveles que van desde el nivel 0, que se otorga a los siniestros que pueden controlarse sin problemas y no presentan riesgos, y el nivel 3 para incendios que puedan poner en peligro el interés nacional.

En la actualidad, cuatro de cada 10 hectáreas de superficie forestal reúnen condiciones para que, en caso de producirse un incendio, este alcance el nivel más alto de gravedad potencial. En este sentido, en La Rioja el amplio porcentaje de superficie forestal gestionado por la administración regional, muy superior al de otras regiones españolas, está siendo esencial en la lucha contra el fuego, ya que tanto la selvicultura preventiva como las infraestructuras o actuaciones de vigilancia o detección se incorporan a los propios planes de ordenación de los montes.

Zarif y Planes de Defensa

Así, poco a poco, el plan va poniendo al descubierto las carencias y va determinando las zonas en las que se debe actuar de manera prioritaria y las medidas a adoptar en cada caso. El plan establece cuatro Zonas de Alto Riesgo de Incendio Forestal (ZARIF), para cada una de las cuales se ha redactado un Plan de Defensa: Oja/Cárdenas, Najerilla, Iregua/Leza y Rioja Baja.

Estos Planes de Defensa detallan qué actuaciones en materia de prevención, vigilancia y extinción se recomiendan y el presupuesto necesario para acometerlas. La mayoría de las actuaciones coinciden con el trabajo que ya se viene realizando en los montes riojanos, pero el plan detalla, cuantifica y justifica el mantenimiento de esas inversiones y las nuevas necesidades.

En el capítulo de prevención, se especifica dónde abrir nuevas áreas cortafuegos y pistas forestales, dónde realizar trabajos de ordenación del combustible -en el conjunto del plan se contempla actuar en más de 4.000 hectáreas- o en qué lugares y cada cuanto tiempo hay que mantener estas labores de selvicultura preventiva mediante desbroces mecanizados. También se calcula la infraestructura hídrica necesaria para disponer de una red óptima de depósito de agua que garantice la protección contra incendios. En este sentido, se propone construir siete nuevos depósitos de 120 metros cúbicos de capacidad y 24 de 25 metros cúbicos.

En materia de vigilancia, las actuaciones propuestas se dirigen a mejorar la visibilidad de la superficie forestal, para lo cual, por ejemplo, se plantea la construcción de nuevas torres de vigilancia fija y refugios, así como continuar con la contratación de vigilantes a turnos en los meses de mayor riesgo. En extinción, el plan apuesta por el mantenimiento del actual dispositivo de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Análisis de los incendios

La década de estudio, 1997-2006, ha ofrecido una completa radiografía de los incendios en La Rioja. En este tiempo se registraron 1.054 siniestros que afectaron a algo más de 2.000 hectáreas, aunque sólo 200 fueron de bosques. Marzo y abril son los meses con mayor número de siniestros. También resulta significativo que cerca del 50% de los incendios comenzaron frente a cultivos. Las causas son variadas pero más de la mitad se deben a negligencias.

Los agentes forestales y las llamadas de particulares han sido los principales ‘agentes de detección’ de los siniestros. El tiempo medio de llegada de los medios de extinción ronda los 20 minutos, el tiempo medio de control se sitúa en una hora y media, y el tiempo de extinción fueron dos horas y media.