23 de enero de 2007

El Gobierno de La Rioja y el Banco de Alimentos de La Rioja han renovado su convenio de colaboración, en virtud del cual la ONG recibirá la cantidad de 15.000 euros para apoyar la labor solidaria de recogida y reparto de alimentos entre las personas más necesitadas de nuestra comunidad.

El Ejecutivo riojano, que siempre ha mostrado una especial sensibilidad hacia los más desfavorecidos y que tiene en la solidaridad uno de sus pilares de actuación más importantes, valora de forma muy positiva el trabajo altruista que desarrolla el Banco de Alimentos de La Rioja. En concreto, el pasado año consiguió recabar la colaboración de 67 empresas riojanas que donaron productos comestibles y lograron repartir 600 toneladas de alimentos.

La aportación del Gobierno de La Rioja sirve para ayudar al Banco de Alimentos a sufragar los gastos, entre otras cosas, de almacenamiento y transporte de los alimentos para que lleguen a sus destinatarios en perfectas condiciones de consumo. El Ejecutivo que preside Pedro Sanz entiende que es necesario animar a empresas e instituciones para que colaboren con esta ONG y "contribuyan a generar esos valores humanos tan importantes como son la lucha contra la exclusión y la pobreza".

Los primeros bancos de alimentos surgieron en la década de los sesenta en Estados Unidos con el objetivo de recuperar aquellos productos que se desechan a diario, a pesar de encontrarse en óptimas condiciones, y destinarlos al consumo de personas que viven situaciones de precariedad.

Esta red de solidaridad fue ampliándose rápidamente y en 1987 se creó en Barcelona el primer banco de alimentos de España. En 1993 nació la Fundación Bancos de Alimentos de España, con sede en Madrid, integrada en la Federación Europea de Bancos de Alimentos.

En el caso de La Rioja, el Banco de Alimentos surgió en 2001 con el objetivo de contribuir a paliar, en la medida de lo posible, las necesidades más básicas de los ciudadanos más desfavorecidos que viven en La Rioja. En aquella primera edición consiguieron recoger 39 toneladas y, desde entonces, la cifra no ha dejado de crecer.