19 de octubre de 2010

El Consejero de Presidencia, Emilio del Río, ha participado esta mañana en la Casa de los Periodistas en la presentación de las jornadas de solidaridad con los damnificados por las inundaciones de Pakistán. Las jornadas, organizadas por la Asociación Pakistaní de La Rioja para recaudar fondos para sus compatriotas, se celebrarán esta semana, los días 21 y 23.

Así, el jueves 21, a las 19.30 horas, en la Casa de los Periodistas (Plaza de San Bartolomé, 5), el presidente del colectivo organizador de las jornadas, Fida Hussein, ofrecerá una conferencia en la que explicará al público asistente la actual situación del país, tras las terribles inundaciones sufridas este verano. Hussein apoyará su intervención en diverso material gráfico para ilustrar la realidad que viven los refugiados del campamento al que está ayudando la asociación y su contraparte en Pakistán.

Los actos programados para el sábado 23 darán comienzo a las 19.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento y se prolongarán hasta las 20.30 horas. En este espacio de tiempo se concentrarán un buen número de iniciativas cuyo principal objetivo es sensibilizar a la población riojana sobre el drama humano que están viviendo millones de personas en Pakistán que resultaron afectadas por la catástrofe natural y recaudar fondos para ayudarles.

De esta forma, se ofrecerán degustaciones (con un bono de 3 euros se tendrá lugar a dos pinchos y un te), habrá un mercadillo de artesanía y alimentos típicos del país y se instalará una carpa informativa con material sobre los devastadores efectos de las inundaciones. Todo ello amenizado con diversas actuaciones musicales.

En La Rioja viven cerca de 3.000 ciudadanos originarios de Pakistán. Como se recordará, las inundaciones que ha sufrido el país se han cobrado la vida de más de 4.000 personas y han afectado a más de 21 millones de pakistaníes. Las cifras de los destrozos materiales son igualmente desoladoras: 5.000 kilómetros de carreteras destrozadas, casi 1.200 puentes destruidos, más de un millón de hectáreas de cosechas arrasadas y cerca de 300.000 cabezas de ganado muertas.