7 de abril de 2011

El Gobierno de La Rioja lamenta el "absoluto desconocimiento" que vuelve a demostrar el secretario regional del PSOE, Francisco Martínez Aldama, al abordar cuestiones relacionadas con el sector vitivinícola, y, en concreto, con sus "interesadas" criticas sobre el precio de venta mediante subasta pública del vino de la finca institucional de La Grajera, que "sólo generan inquietud".

El vino que la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural saca cada año a subasta procede de los trabajos de experimentación que se realizan del viñedo de La Grajera y del Centro de Investigación y Desarrollo Agrario (CIDA). En este sentido, se agrupa en un sólo lote que comprende tanto el vino tinto, como el blanco, o el de prensa.

El precio de salida fue de 0,75 euros el litro y se adjudicó a 0,80 euros el litro, con un único participante en la subasta. Un precio similar al que se estableció el año pasado, por lo que sorprende que "entonces no fuera objeto de críticas por parte del PSOE de La Rioja y ahora, oportunamente, sí que lo considere negativo".

El procedimiento de subasta pública requiere una tramitación enormemente compleja en la que se fija un precio mínimo basado en el precio medio de mercado y las operaciones realizadas en el momento que en que se inicia la tramitación del expediente. Sin embargo, las condiciones que se establecen son más exigentes que las que actualmente rigen el mercado de venta de vino, porque se debe abonar al contado la cantidad y con anterioridad a la retirada del vino.

En este sentido, se trata un procedimiento abierto y cualquier bodega de La Rioja puede optar a la adquisición del lote ofertando un precio al alza sobre la cantidad fijada.

Respecto al precio fijado, el Ejecutivo regional advierte que es consecuencia de la situación de crisis que están sufriendo todos los sectores económicos, y en particular el vitivinícola, "mantenida y agravada" por el Gobierno socialista.

El Gobierno regional ve en las declaraciones del líder de los socialistas riojanos un "un intento patético e interesado" de generar inquietud en el sector riojano, ya que en lugar de aportar soluciones o medidas concretas, se limita a "realizar declaraciones oportunistas y con una clara intencionalidad electoralista".