2 de agosto de 2011

El consejero de Presidencia y Justicia, Emilio del Río, ha destacado hoy la importante experiencia vital de la que han podido disfrutar los doce jóvenes riojanos que han participado en el tercer campo de trabajo en Marruecos, organizado este verano por el Instituto Riojano de la Juventud e Inter Europa La Rioja.

Según ha explicado Del Río, "estos jóvenes han tenido la oportunidad de formarse, descubrir la cultura de Marruecos a través del intercambio cultural con la gente de la zona, a través de su gastronomía, de sus costumbres o de su música y a la vez, visitar lugares de interés (Casablanca, Rabat o la playa de Mohamedia)". Todo ello, además, cumpliendo el objetivo principal del campo, trabajar para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la zona.

El campo de trabajo se ha desarrollado del 11 al 23 de julio, en el barrio Sidi Bernoussi de Casablanca. En él han participado jóvenes riojanos de entre 18 y 30 años, que han tenido la oportunidad de convivir, trabajar y compartir proyecto con otros ocho jóvenes marroquís, gracias a la colaboración entre el Instituto Riojano de la Juventud y la asociación social Inter Europa La Rioja con la asociación marroquí CSM (Chantiers Sociaux Marocains).

Entre las principales tareas que llevaron a cabo se encuentra la de trabajar en las instalaciones de una escuela, realizando labores de jardinería, limpieza, pintura y la creación de murales en dicha escuela. Los jóvenes trabajaron también con los niños alumnos de la escuela, muchos de ellos con algún tipo de discapacidad y que provienen de familias con pocos recursos, con los que desarrollaron distintas actividades de animación y ocio educativo.

Además del trabajo diario, los jóvenes han tenido la oportunidad de visitar lugares emblemáticos como Casablanca o Rabat, además de la playa de Mohamedia, y han podido descubrir la cultura de Marruecos a través de su gastronomía, taller de tatuaje de henna, música tradicional, intercambio de árabe y español...

El grupo de jóvenes tanto españoles como marroquís han tenido la ocasión de convivir durante 13 días, practicar otros idiomas y generar un intercambio intercultural. Un tiempo para aprender, enriquecerse y sensibilizarse de una nueva cultura.