26 de mayo de 2010

La ecociudad Montecorvo de La Rioja forma parte de una exposición sobre arquitectura sostenible que puede verse hasta el próximo día 25 de julio en la Fundación Canal de Madrid y que reúne a los 24 proyectos sostenibles más destacados del panorama internacional.

Bajo el lema ‘Hacia otras arquitecturas: 24 proyectos sostenibles’, la exposición muestra ejemplos de arquitectura sostenible internacionales tan destacados como la ciudad de Masdar de Norman Foster, la terminal de Barajas T 4 de Antonio Lamela o iniciativas firmadas por Richard Rogers, Ken Yeang, Mario Cucinella, Luis de Garrido, Emilio Ambasz, Jonathan Hines, Rafael de la Hoz o David Kirkland.

La muestra explica de forma gráfica y visual en qué consiste la arquitectura sostenible y los problemas a los que da solución y lo hace de la mano de los trabajos de doce reconocidos arquitectos internacionales comprometidos públicamente con la sostenibilidad.

La ecociudad Montecorvo de La Rioja es un diseño del prestigioso estudio de arquitectura holandés MVRDV de Jacob Van Rijs y contempla la construcción de 2.932 viviendas, de las que el 90%, 2.639, serán protegidas. Concebida como un parque habitable, se levantará en una parcela de 59,9 hectáreas, de la que únicamente se edificará el 10,1 %, 6,05 hectáreas, mientras que el 74,3% corresponderá a zonas verdes y parque energético y el 15,6% a viales.

Esta iniciativa urbanística y medioambiental respaldada por el Gobierno de La Rioja contará con dos parques eólicos y un parque solar que generarán gran parte de la energía consumida, así como con sistema de recogida neumática de basuras y tratamiento selectivo de residuos, sistema de tratamiento y reutilización de las aguas, diseño bioclimático de las viviendas, paseos y circuitos peatonales, y carril bici.

La ecociudad Montecorvo es un ejemplo de arquitectura sostenible por cuanto optimiza los recursos y materiales utilizados, disminuye el consumo de energía de los edificios y fomenta el uso de energías naturales renovables, reduce las emisiones y los residuos generados en la vida útil de los edificios, aumenta el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos y disminuye los costes y el mantenimiento de las edificaciones.

El proyecto sigue las pautas de la Estrategia Riojana contra el Cambio Climático y pretende ser referencia nacional desde el punto de vista ambiental en el uso de energías limpias y la reducción de emisiones contaminantes.