4 de noviembre de 2010

La Responsable de la División del Consejo de Europa de Patrimonio Cultural, Paisaje y Ordenación del Territorio, Maguelonne Déjeant-Pons, ha pronunciado la conferencia magistral del IV Foro Internacional de Urbanismo de Pequeñas y Medianas Ciudades-Región ‘Territorios 21’, que se celebra durante las jornadas de hoy y mañana en Riojaforum dedicado a abordar la relación entre territorio y paisaje y el papel del paisaje como parte de una nueva cultura del territorio.

Déjeant-Pons se ha referido al Convenio Europeo del Paisaje y al papel del paisaje como parte importante de la calidad de vida y como componente esencial de las políticas de desarrollo sostenible, y ha felicitado al Gobierno de La Rioja por introducir en sus políticas de desarrollo territorial el paisaje de forma muy metódica y seria.

Según la Responsable de la División del Consejo de Europa de Patrimonio Cultural, Paisaje y Ordenación del Territorio, cada vez más zonas periféricas de nuestras ciudades se están convirtiendo en zonas inhóspitas en las que no resulta atractivo vivir y el desarrollo sostenible del espacio y el enfoque paisajístico son fundamentales para recuperar estas áreas.

A su juicio, el apoyo y la voluntad de los ciudadanos son claves para conservar, gestionar y desarrollar las regiones de forma sostenible y ha abogado por la participación activa del público en la ordenación del territorio y por la necesidad de salvaguardar nuestros paisajes para las futuras generaciones, protegiéndolos, gestionándolos y desarrollándolos de la mejor manera posible.

Convenio Europeo del Paisaje
La ponente ha explicado que el Convenio Europeo del Paisaje promueve la protección, gestión y ordenación de los paisajes europeos y ha destacado que es el primer tratado internacional dedicado exclusivamente al conjunto de todas las dimensiones del paisaje europeo. Este convenio es un elemento importante para conservar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos europeos teniendo en cuenta el paisaje y los valores culturales y naturales.

Como resultado de la creciente demanda social, ha dicho, el paisaje vuelve a ganar prestigio y comienza a percibirse como un componente importante de las políticas de desarrollo sostenible, por lo que, en su opinión, sería incorrecto pensar que la calidad de las ciudades en las que vivimos es un aspecto secundario, innecesario o un lujo. Su calidad y atractivo se lo da su propia vida: ecológica, social, cultural y económica. Por tanto, la tierra y el territorio deben ser la piedra angular del desarrollo sostenible.