13 de diciembre de 2011

Visita al Taller Diocesano de Restauración donde se lleva a cabo el trabajo de recuperación de los murales y las vidrieras de la antigua estación de tren de Logroño

El consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial, Antonino Burgos, y la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, se han trasladado esta mañana a Santo Domingo de la Calzada, al Taller Diocesano de Restauración, para contemplar los trabajos de restauración de los murales que estaban instalados en la antigua estación del ferrocarril de la capital riojana.

Estas pinturas, que durante más de cincuenta años decoraron el vestíbulo de la estación, fueron desmontadas al inicio del verano de 2010, poco antes de que el edificio que durante tantos años las albergó fuera demolido dentro del proyecto de soterramiento del tren. Se trata de dos lienzos de grandes dimensiones (uno de 2,80 x 11,45 metros y el más pequeño de 1,95 x 11,45), obra de los hermanos Sáez González.

Estos artistas cántabros, aunque afincados en Madrid, recibieron en 1955 el encargo por parte de Renfe de realizar unas pinturas para ubicar en la nueva estación. Como motivos eligieron dos escenas costumbristas, una relacionada con la industria y otra enmarcada en un ambiente agrícola.

El primer mural recrea la industria típica de la época, a mediados del siglo XX, con imágenes del ferrocarril y el detalle del Puente de Piedra. En la pintura centrada en la agricultura, en concreto en la vendimia, aparecen varios trabajadores del campo con carros que transportan frutas y en él se pueden observar también las torres de la Concatedral de La Redonda.

Estas obras -pertenecientes al estilo denominado "Expresionismo Dogmático"- fueron realizadas por completo en Madrid y trasladadas posteriormente a Logroño para su instalación. De este modo, fue factible también su desmontaje y traslado al Taller Diocesano para su restauración en julio de 2010.

En aquel momento, los lienzos presentaban diferentes patologías, provocadas por filtraciones de agua, oxidación del barniz y suciedad acumulada a lo largo del tiempo. El tratamiento ha consistido en la limpieza de las pinturas para solucionar los fallos de cohesión y para eliminar los hongos creados por la humedad. Tras este proceso, que conllevó unas catas previas para determinar los productos más adecuados, se han retocado minuciosamente las faltas.

Además de estas pinturas, el Taller Diocesano ha tratado también seis vidrieras que se retiraron de la estación para evitar su desaparición. Están decoradas con dos tipos de motivos, el primero relacionado con los medios de transportes y el segundo, con los escudos de las distintas comarcas riojanas.

La restauración llevada a cabo por el Ayuntamiento de Logroño, a través de la Sociedad del Ferrocarril, de estos elementos patrimoniales, pinturas y vidrieras, ha ascendido a más de 50.000 euros.

En estos momentos, la recuperación de todos los elementos está prácticamente finalizada, únicamente a expensas de que se determine su ubicación definitiva y se le apliquen los últimos tratamientos antes de su instalación. Tal como se anunció ya en el momento de su retirada, uno de los edificios dotacionales que está previsto construir dentro del proyecto del soterramiento será el que albergue los murales y vidrieras.