27 de julio de 2012

La Consejería de Salud y Servicios aplica un nuevo tratamiento para la Hepatitis C (antivirales de acción directa) aprobado hace un par de meses por la Agencia Española del Medicamento, que se dispensa a pacientes que no responden al tratamiento previo con fármacos tradicionales. Esta apuesta de la Consejería de Salud y Servicios Sociales en La Rioja, secundada por algunas comunidades autónomas, coincide con la celebración, mañana, del primer Día Mundial contra la Hepatitis, y que tiene por objeto fomentar la toma de conciencia sobre las hepatitis virales y las enfermedades que ocasionan, así como la difusión de conocimientos sobre ellas.

Por tanto, los pacientes de La Rioja van a disponer de este nuevo tratamiento cuya prescripción requiere una cuidadosa valoración del paciente puesto que es una medicación con potencia antiviral pero que puede ocasionar efectos secundarios, de ahí la selección de los pacientes, cuyas características indiquen un claro beneficio del tratamiento y la falta de contraindicaciones, además se requiere la colaboración del paciente puesto que ha de seguir unos controles evolutivos frecuentes durante unos meses.

Se trata de unos medicamentos que están indicados en pacientes nuevos (sin tratamientos previos) categorizados como difíciles de tratar. Y en el caso de pacientes ya tratados con la combinación tradicional de medicamentos activos contra el virus con los que no se ha obtenido el éxito esperado.

Salud y Servicios Sociales ha mostrado especial sensibilidad hacia este problema de salud, priorizando su tratamiento a pesar de su elevado coste, entendiendo que redunda en beneficio de los pacientes de La Rioja. Al no existir vacuna para este virus, la única manera de controlar la transmisión es mediante la educación en salud, la aplicación estricta de las medidas de higiene general y el tratamiento de las personas infectadas.

En La Rioja padecen hepatitis crónica C unas 4.500 personas.

Virus que causan la hepatitisLos diferentes virus de la hepatitis causan infecciones agudas y crónicas e inflamación del hígado, que pueden desembocar en cirrosis y cáncer hepático. Esos virus representan un riesgo enorme para la salud mundial, pues hay alrededor de 240 millones de personas con infección crónica por hepatitis B y unos 150 millones de personas infectadas crónicamente por el virus de la hepatitis C.

La hepatitis C constituye un problema de salud pública de escala mundial. Producida por un pequeño virus llamado virus de la hepatitis C (VHC). La infección crónica por este virus es la causa mas frecuente de hepatitis crónica en nuestro medio y constituye una causa muy importante de morbilidad y mortalidad.

En España esta hepatitis representa la primera causa en producir cirrosis hepática. Esta cirrosis es la causa de la mitad de los trasplantes hepáticos. Y es el origen del 75% de los canceres de hígado primarios llamados hepatocarcinomas.

La adquisición de la enfermedad es por contacto con sangre o secreciones de personas ya infectadas, es lo que se denomina contagio por vía parenteral (exposición percutánea a sangre infectada) o sexual.Incidencia y mortalidadLa incidencia de los nuevos casos de hepatitis C va en descenso, pero la prevalencia se mantiene porque se diagnostican personas infectadas hace años, sobre todo en el período de los años 60-80.

La capacidad de llegar a la cirrosis es la que da importancia a las enfermedades hepáticas, pues la cirrosis es una enfermedad grave, se encuentra entre las 5 primeras causas de muerte en el adulto. La cirrosis es la causa de la mayoría de los trasplantes de hígado.

En La Rioja mueren 40 personas al año de cirrosis y de sus complicaciones (25 personas de hepatocarcinoma y 15 de cirrosis) y además reciben trasplante una media de 6 personas al año.

Por ello el esfuerzo de los profesionales se centra en prevenir la cirrosis y, si ya está establecida, en prevenir o corregir las complicaciones a través de tratar la cirrosis y atenuar sus consecuencias.

Cuado el virus entra en contacto con el organismo produce una hepatitis aguda, que en general suele ser asintomática, sólo la tercera parte de las personas presentan tinte amarillo de la piel (ictericia). Tras esta fase aguda, al cuarta parte de los pacientes (20%), consigue eliminar le virus y por tanto curar la hepatitis. En el 80% restante el virus persiste en el organismo y ocasiona que la hepatitis se perpetua y cronifique. Esta hepatitis sigue un curso lento y sin síntomas, y de tal manera que a lo largo de una media de 15- 20 años, la cuarta parte de las personas desarrolla cirrosis hepática y de estos el 20% padecerá cáncer de hígado.