27 de abril de 2007

1.- En los últimos años, la globalización, la liberalización de los mercados y las nuevas tecnologías de la comunicación han conformado un nuevo escenario en el que los países asiáticos, fundamentalmente China, han incrementado notablemente su presencia y al que necesariamente se ha tenido que ir adaptando la industria europea del calzado.

2.- Para adaptarse ha pasado de ser una industria de fabricación a una industria plural en la que, junto con empresas que fabrican todo o una parte del producto, conviven otras que importan y reexportan, o importan exclusivamente, conformando un sector en el que palabras como internacionalización, cooperación y multilocalización adquieren carta de naturaleza y otras como diseño, marca, innovación, control de la distribución, etcétera, se convierten en ejes estratégicos en la actuación empresarial.

3.- En ese contexto la industria europea ha pasado por momentos de gran dificultad, pero se ha reconvertido adaptándose a la realidad y sin abdicar del papel que como industria europea del calzado, no sólo de fabricación, pero también sin duda de fabricación, está decidida a seguir desempeñando.

4.- El actual campo de juego está marcado por la cooperación.

5.- La condición del sector de Europa transmite una historia, una filosofía y un conocimiento generacional que lo diferencia claramente del resto, ofreciendo un estilo europeo que no es otra cosa que la expresión de una cultura y que supone un activo importante por ser un importante elemento de diferenciación positiva.

6.- El sector del calzado europeo hace especial hincapié en la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación; apostando por una fabricación basada en el conocimiento que añada valor a cada fase del proceso productivo y a la distribución; tratando de mantener su ventaja tecnológica en relación con sus competidores, y primando una formación adecuada que posibilite el cumplimiento de sus objetivos. Y también apostando por la protección del medio ambiente que responde a una creciente demanda social y genera un nuevo marco de condiciones competitivas.

7.- Todos los fabricantes de calzado tienen cabida en el escenario mundial que entre todos conforman. Hay que competir cooperando, pero con absoluto respeto a las reglas del juego, la necesaria licitud de los comportamientos, el respeto al principio de reciprocidad en la apertura de los mercados y el respeto al derecho de los consumidores a decidir sus compras partiendo de la mayor información que los productos deben incorporar tanto en términos de composición como de origen.

8.- La Confederación Europea del Calzado ha adoptado como principios informadores y ejes claros de actuación los anteriormente señalados, siempre desde el respeto y la toma en consideración de los distintos intereses, y procurando en cualquier caso su conciliación, en el convencimiento de que todos los países formamos parte y todos tienen sin duda cabida en la gran industria mundial del calzado.

9.- Por tanto, la globalización, el uso masivo de las TIC y la incorporación como productores de nuevos países, fundamentalmente de Asia, han configurado el nuevo escenario en el que el empresario debe necesariamente posicionarse, y en el que palabras como cooperación, multilocalización, etcétera, adquieren carácter de naturaleza y obligan a países tradicionalmente productores a potenciar sus activos incorporando valor añadido a sus productos, y haciendo de la marca, el diseño, la innovación, el respeto al medioambiente y la identificación del país de fabricación, elementos básicos para conseguir sus propios nichos de mercado.

10.- El Congreso Mundial del Calzado celebrado en La Rioja se ha clausurado bajo el principio de que en ese escenario todos deben tener cabida; de que la sana competencia debe ir ineludiblemente acompañada de un riguroso respeto a las reglas de juego y de que la cooperación debe ser eje básico de la actuación empresarial en un sector en el que, de forma creciente, y en todos los países, no lo es sólo de fabricación sino claramente plural.