18 de febrero de 2011

‘La Rioja Tierra Abierta’ suma en todas sus ediciones la recuperación patrimonial y un marcado carácter turístico y cultural. Este espíritu y esfuerzo está presente en la colegiata de San Miguel de Alfaro, donde Gobierno de La Rioja y Fundación Caja Rioja, en colaboración con la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, trabajan arduamente para que el templo luzca con todo su esplendor durante la exposición ‘La Rioja Tierra Abierta. La fiesta barroca’. Los trabajos de recuperación patrimonial resaltan la estética más barroca del templo y lo preparan para el gran evento que acogerá entre el 8 de abril y el 12 de octubre de 2011.
La restauración de las pinturas murales que decoran el presbiterio permitirá una percepción similar a la que tenían los feligreses en las celebraciones barrocas en el interior de las iglesias. Estas pinturas, que fueron realizadas a comienzo del siglo XVIII, están en relación con las capillas que enmarcan al recoger escenas de la vida de San José, del Rosario y de San Ildefonso. Los murales se encontraban muy afectados por la humedad y los agrietamientos, por lo que se ha procedido a la consolidación por medio de la inyección de morteros, desinfectado y eliminación de eflorescencias salinas, limpiado y reintegrado cromáticamente hasta el límite que permite la pintura que permanece. El criterio que ha prevalecido es el de conservación y de fidelidad con el original.
El encuentro entre estas pinturas y los parámetros que quedaron con la rehabilitación del templo es otra de las actuaciones. Se trata de solucionar la eliminación de las pinturas sobre tablero que habían completado artificialmente el fuste de las columnas. Asimismo, se han realizado sendas ventanas de alabastro mecanizadas para su apertura que sustituyen a las soluciones anteriores y que pretenden mejorar la ventilación para favorecer la eliminación de la humedad, patología que persiste en el edificio.


Capilla de San Ildelfonso
La capilla que mejor reproduce la estética barroca es la de San Ildefonso y en ella se interviene en la cúpula que recoge la escena de ‘La Venida de la Virgen del Pilar’, muy afectada por defectos anteriores en los tejados.
El Gobierno de La Rioja y Fundación Caja Rioja, en colaboración con la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, están restaurando los dos lienzos de grandes dimensiones que decoraban las paredes de la capilla y que le proporcionaban la exhuberancia decorativa tan propiamente barroca. Uno de ellos refleja la ‘Imposición de la Casulla a San Ildefonso’ y el otro la ‘Batalla de las Navas de Tolosa’, en la que tuvo protagonismo el arzobispo Jiménez de Rada, familia de los Pérez de Araciel, patronos de la capilla. Los lienzos estaban llenos de abombamientos, distensiones, roturas y suciedad, lo que, unido a sus grandes dimensiones, ha obligado a un cuidadoso desmontaje, limpieza, fijación de las pinturas, adecuación y reintegración de los soportes utilizando parches e injertos, reentelado, tratamiento de barnices, estucado de lagunas, reintegración cromática y restauración del marco. Además, se ha diseñado un sistema de anclaje que permita la pervivencia de estos enormes lienzos, manteniendo su tensión y su separación de la pared para garantizar una ventilación posterior que facilite la eliminación de humedades.
La cabecera del templo es la que mejor conserva la percepción de la estética barroca y tendrá gran protagonismo en la exposición. En este sentido, se ha actuado en los bancos de altar para que presenten dignamente los retablos de las capillas. Esta zona permanecía con ladrillo visto y se está realizando una cámara bufa en las capillas de San José, del Rosario y San Ildefonso que permita la ventilación de las paredes y se está cubriendo de piedra arenisca, similar a la utilizada en el baldaquino y altar mayor con el fin de generar una vista homogénea.
Junto a estas intervenciones, se trabaja para habilitar el órgano que preside una de las mejores sillerías de coro barrocas de La Rioja.

Vistas desde la torre derecha
De cara a ‘La Rioja Tierra Abierta. La fiesta barroca’ también se trabaja en la torre derecha de la colegiata de San Miguel para habilitar su acceso a los visitantes. Las obras consisten en eliminar las instalaciones obsoletas, recuperar las escaleras y habilitar recorridos para que se pueda disfrutar del paseo por la galería conjuratorio, visitar el reloj y campanas del templo, así como para que se pueda disfrutar de la visión del espectáculo de la colonia de cigüeñas desde muy cerca y, a la vez, contemplar el paisaje de la vega del Ebro que se domina desde esta altura. Con ello, el propio templo, sus torres y la rotundidad de su fachada son en sí mismos exponentes del espectáculo barroco.