15 de julio de 2011

El consejero de Educación, Cultura y Turismo, Gonzalo Capellán, y la directora general de Turismo, Mónica Figuerola, han visitado las obras de ampliación del solarium en la zona de baño y la nueva área de picnic construidas en el parque de paleoaventura ‘El Barranco Perdido’. Dos nuevas instalaciones que se ponen en marcha coincidiendo con esta temporada de verano en la que también se amplia los días y horario de apertura.

El nuevo solarium, vinculado a la zona de baño, cuenta con una pequeña terraza y una superficie de más de mil metros cuadrados de césped y que permite una mayor oferta de esparcimiento para los usuarios de la Plaza Cretácica. La zona picnic, con una superficie de 1.600 metros cuadrados, duplica la oferta de restauración del parque.

Con capacidad para 300 personas, la nueva zona de merenderos permite a los visitantes comprar en el restaurante la carne en fresco y hacerse uno mismo su propia barbacoa. Además, otra de las principales novedades de la segunda fase de este complejo de ocio paleontológico es la ampliación de horario, ya que desde el día 16 de julio al 11 de septiembre el parque abre sus puertas todos los días y amplia su horario de cierre de 19 a 20 horas.

Situado junto al casco urbano de Enciso, frente al puente sobre el río Cidacos, ‘El Barranco Perdido’ es un espacio temático de aventura y diversión al aire libre de 14.000 metros cuadrados con el que el Gobierno riojano pretende convertir el rico patrimonio paleoicnológico de La Rioja en un relevante recurso turístico y favorecer el desarrollo económico de la zona.

El parque está diseñado como un yacimiento paleontológico que permite a los visitantes transformarse en paleontólogos y buscar fósiles y restos óseos en una excavación abierta; identificar y clasificar los hallazgos o ayudar a reconstruir esqueletos.

Campos de trabajo sobre icnitas en Enciso
Este fin de semana comienzan en Enciso los campos de trabajo sobre icnitas de carácter nacional e internacional (con participación de 18 jóvenes nacionales y de 6 extranjeros procedentes de Francia, Rusia, Serbia etc), dedicados a la recuperación de icnitas en yacimientos fósiles. Los campos de trabajo sobre paleontología incluidos en los Cursos de Verano de la Universidad de La Rioja y que se desarrollarán en los municipios de Enciso, Igea y Hornillos y pretenden integrar a los jóvenes universitarios en el entorno natural de las huellas de dinosaurios e icnitas que se encuentran en La Rioja Baja. En el caso del campo de trabajo de Enciso los trabajos de limpieza y conservación afectarán a los Yacimientos de Las Losas, Virgen del Campo y la limpieza de Valdecevillo.

En ellos, los participantes, mayores de 18 años, participarán activamente en la vida social de la zona y dispondrán de los elementos técnicos suficientes para el estudio de los distintos yacimientos paleontológicos. Los campos tendrán una duración de quince días y se desarrollarán durante el verano con un horario intensivo que cubrirá aspectos teóricos y prácticos. El campo de trabajo de Enciso se celebrará del 17 al 31 de julio; el de Igea del 17 al 31 de julio y el de Hornillos de Cameros, del 1 al 15 de agosto.

El programa de actividades general contará con charlas especializadas en materia de paleontología y con trabajos en equipo teóricos y prácticos como limpieza, catalogación, clasificación y conservación de icnitas en los diferentes yacimientos. En el caso de los campos universitarios, el programa corre a cargo de la Universidad de La Rioja e incluirá conferencias en materia de geología y trabajos en equipo de clasificación, limpieza y catalogación de icnitas en los diferentes yacimientos.

Los campos de trabajo son actividades que se caracterizan por el compromiso voluntario y desinteresado de un grupo de jóvenes para desarrollar un trabajo con proyección social en beneficio de la sociedad. La organización ofrece: un equipo de profesionales que acoge y ayuda a dinamizar el campo y la participación de los jóvenes; proyectos de trabajo ilusionantes y solidarios que constituyen un claro beneficio para la comunidad; un programa de actividades de convivencia, animación, conocimiento del entorno y enriquecimiento cultural; alojamiento y manutención; y un seguro de responsabilidad civil y de asistencia. La cuota para participar en los campos asciende aproximadamente a 72 euros y el viaje de incorporación y de vuelta corre por cuenta de los participantes.