16 de junio de 2010

El Consejero de Vivienda y Obras Públicas, Antonino Burgos, ha visitado hoy los reductores de velocidad que la Dirección General de Carreteras y Transportes ha instalado en las travesías de Aguilar del río Alhama (LR-284) y Rincón de Olivedo (LR-283). Estas actuaciones se enmarca dentro del Plan de Seguridad Vial 2010 puesto en marcha por el Gobierno de La Rioja y que apuesta por mejorar las condiciones de seguridad de las carreteras y travesías riojanas. En su visita, Antonino Burgos ha estado acompañado por los alcaldes de Aguilar, Ramón Martínez, y Cervera, José Luis Sanz.

Antonino Burgos ha destacado "el importante esfuerzo" que realiza la Dirección General de Carreteras "en la instalación de reductores de velocidad, una forma práctica de limitar la velocidad del tráfico en las travesía y de mejorar la seguridad de las carreteras riojanas a su paso por los principales municipios de la Comunidad".

En el transcurso de su visita, Antonino Burgos ha adelantado que el resto de travesías de la comarca del Sureste riojano contarán con limitadores de velocidad y pasos sobreelevados: "Obras Públicas procederá a colocar, gradualmente, reductores en las travesías de Igea y Cervera a imagen de los que se han colocado en localidades como Quel, Baños de Río Tobía, Aguilar o Rincón de Olivedo".

La actuación desarrollada en Aguilar, con una inversión de 22.000 euros, ha consistido en la instalación de reductores de velocidad a la entrada del municipio con el objetivo de que los vehículos minoren la velocidad en la travesía; asimismo, se han instalado dos pasos de peatones sobreleevados. Esta actuación responde a una demanda expresa del municipio con el objetivo de mejorar la seguridad vial de los peatones a la entrada de Aguilar desde Cervera, una zona tras una larga recta en la que los vehículos habitualmente alcanzaban altas velocidades.

En Rincón de Olivedo se han instalado dos reductores (del tipo ‘lomo de asno’) a la entrada y salida de la travesía para que los vehículos moderen al máximo su velocidad, especialmente en las zonas más sensibles como el colegio público, y se han dispuesto dos pasos sobreelevados. Esta intervención ha tenido un coste de 22.250 euros.