19 de abril de 2011

El Consejero de Vivienda y Obras Públicas, Antonino Burgos, ha presentado en la mañana de hoy el proyecto de acondicionamiento de la LR-250 entre las localidades del Camero Viejo de Soto en Cameros y San Andrés. Lo ha hecho en un acto público que ha contado con la presencia de los regidores de los municipios que se verán beneficiados por esta actuación (Soto, Terroba, San Román, Jalón, Cabezón y Laguna) que conlleva una inversión de 27.319.260 euros para mejorar las comunicaciones de todo el corredor del Leza con la capital riojana y con la N-111.

El Consejero de Obras Públicas, Antonino Burgos, ha señalado que la presentación de este proyecto demuestra "el compromiso y el esfuerzo tangible del Gobierno de La Rioja por la cohesión territorial y por la mejora de las comunicaciones de las poblaciones de la sierra, de forma que éstas tengan las mismas oportunidades, desde el punto de vista del desarrollo de las infraestructuras y de los servicios, que las localidades ubicadas en el valle". Así, Burgos ha recordado que "independientemente del tamaño de los municipios afectados (unos 700 habitantes en el total del corredor susceptible de ser acondicionado), el Gobierno de La Rioja seguirá apostando por el desarrollo del Camero Viejo, propiciando infraestructuras que permitan el asentamiento de la población y la revalorización de esta zona de indudable belleza natural".

Este ambicioso proyecto actuará, en tres fases, en los 30,5 kilómetros de distancia que separan las localidades de Soto en Cameros y el enclave de San Andrés (Lumbreras), punto que conecta la LR-250 con la N-111. Así, el objetivo de la misma es ampliar en más de dos metros el ancho de la calzada (en la actualidad es de seis metros), mejorar el trazado de la misma (sinuoso con curvas de reducido radio y sin elementos de transición), fortalecer su firme, incrementar la seguridad en las conexiones con el resto de carreteras de la red regional y reducir, en la medida de lo posible, las rasantes pronunciadas.

A la conclusión de la actuación, el corredor del Leza verá mejorado las condiciones de seguridad del mismo toda vez que la calzada, contará con dos carriles de tres metros de ancho, arcenes (interior y exterior) de un metro y medio y berma de 30 centímetros. Asimismo, el firme –que presenta señales de agotamiento- se renovará por completo, al igual que el drenaje y obras de fábrica.

El ensanche y mejora, al detalle
Dada la longitud y complejidad de la actuación, ésta se acometerá en tres fases, de manera que las afecciones al tráfico sean las mínimas posibles. El objetivo de la remodelación es aprovechar tanto la plataforma como el actual trazado de la calzada, respetando al máximo el medio ambiente toda vez que la LR-250 atraviesa parte de la Reserva de la Biosfera ‘Valles del Jubera, Leza, Cidacos y Alhama’ así como los Lugares de Interés Comunitario ‘Peñas del Iregua, Leza y Jubera’ y el de ‘Sierras de la Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros’.

- El primero de los tres tramos en los que se acometerá el ensanche y mejora de la LR-250 es el comprendido entre el final de la travesía de Soto en Cameros (punto kilométrico 26,355) y el inicio de la travesía de San Román (35,201). Este tramo no contempla el tramo afectado por las obras de la presa de Terroba (puntos kilométricos 28,200 al 30,900). En total se trata de 8.700 metros susceptibles de ser mejorados en un plazo de ejecución de 22 meses y un presupuesto, estimado, de 6.699.639 euros.

Además de mejorar el radio de las curvas, se renovará por completo el firme que contará con cuatro capas (suelo estabilizado con cemento, zahorra artificial y mezclas bituminosas S-20 y S-12) que se completarán con un riego de imprimación y otro de adherencia. La actuación se completa con la creación de cinco estructuras in situ (PK 26,990, 32,660, 33,510 y 34,300 y 34,890) y siete prefabricadas (PK 26,680; 27,090; 27,730; 30,020; 31,430; 31,720 y 33,110) para salvar el cauce de los barrancos así como cuatro taludes de desmonte y otros cuatro taludes de terraplén. 160 metros de escolleras y elementos de seguridad como barreras de protección para motoristas en terraplenes y obras de fábrica completan el catálogo de actuaciones destinadas a mejorar la seguridad vial de este tramo.

El desarrollo de las obras conllevará la reposición de las líneas áreas de telefonía.

La importancia de esta remodelación, que incluye la variante de Terroba, radica en las unidades de obras que serán necesarias. Así, serán necesarios casi 24.000 metros cúbicos de cemento, 500 toneladas de betún, se excavarán más 150.000 metros cúbicos de terraplenes, 255.000 de desmontes y 20.000 de escolleras.

- El segundo tramo en el que se ha secuenciado el corredor comprende los 9,4 kilómetros que separan el final de la travesía de San Román en Cameros del inicio de la travesía de Laguna. Todo el trazado de la carretera discurre, al igual que el primer tramo, por medio interurbano, con la sola excepción de las travesías de Jalón y Cabezón de Cameros. Al igual que sucede con el primer tramo, la calzada actual presenta un firme deteriorado y un trazado sinuoso. Igualmente, se sitúan dos intersecciones cuyas condiciones de visibilidad no son las mejores.

A la conclusión de la actuación, que tiene un plazo de ejecución de 36 meses y casi diez millones de euros de presupuesto (9.904939 euros), la calzada contará con las mismas características que el tramo anterior (tres metros por carril, arcén de 75 centímetros y berma de 30 centímetros) mientras que su perfil sinuoso se verá matizado. En cuanto al firme, este contará con cinco capas (suelo estabilizado de cemento tipo 1 y tipo, zahorra y dos mezclas de bituminosas) y dos riegos (imprimación y adherencia) mientras que se ganará en comodidad a la hora de acometer las intersecciones con la LR-464 (de la LR-250 a Vadillos, en el punto kilométrico 36,760) y con la LR-245 (de la LR-250 a la N-111, en el punto kilométrico 37,810). El primer cruce se reordenará con la construcción de un carril central para los giros a la izquierda, además de incorporar carriles de aceleración y deceleración; mientras que para solventar la interconexión con la LR-245 se optará por trasladar ésta, un kilómetro más abajo (P.K. 38,810), donde el actual trazado permite mayor margen para la construcción de carriles central, de aceleración y de deceleración.

Como estructuras singulares que conlleva el reacondicionamiento de este tramo destaca la instalación de dos nuevas estructuras, de un único vano, para salvar el cauce del Leza en los puntos kilométricos 39,847 y 43,165. Ocho arcos prefabricados, dos marcos rectangulares y dos estructuras ‘matiere’ completan el resto de estructuras singulares en un tamo que, además, contempla la creación de un muro de contención entre el P.K. 42,240 y el 42,520 y seis zonas con escollera.

Las unidades de obras que ilustran la importancia de la actuación en este tramo se resumen en: más de 38.000 metros cúbicos de cemento y 816 toneladas de betún, más de 210.000 metros cúbicos de desmonte, casi 100.000 de terraplenes y 25.000 de escolleras.


- El tercer y último tramo de actuación es el comprendido entre el final de la travesía de Laguna y la intersección de la carretera con la N-111, en las inmediaciones del enclave de San Andrés. Se trata de un tramo de una longitud de 12,5 kilómetros, cuyas obras se acometerán en 24 meses y conllevará una inversión cercana a los 10,5 millones (10.417.929 euros).

Este tramo, el de mayor extensión, presenta las complejidades derivadas del terreno en el que trascurre (con elevaciones comprendidas entre los 1.030 metros y los 1.400), la existencia del Puerto de Sancho Leza y la intersección, en el punto kilométrico 56,600, con la LR-457, carretera que comunica San Andrés con el corredor del Leza, y cuya señalización será convenientemente actualizada.

Mientras que el firme presentará las características reseñadas para el segundo tramo (cuatro capas y dos riegos), el sobreancho del carril se ampliará en un metro en el tramo final de la carretera, el que conecta el Puerto de Sancho Leza y la N-111.

58 obras de fábrica, 8 marcos y arcos, dos estructuras in situ y seis prefabricadas serán necesarias para completar el acondicionamiento de un tramo que exigirá la creación de un muro de contención de 900 metros, a la salida de la travesía de Laguna.

Esta actuación conlleva, además, la reposición de la línea aérea de electricidad y telefonía así como una canalización que cruza la carretera al inicio del tramo.

El volumen de las principales unidades de obra de este último tramo supera a los dos tramos anteriores toda vez que serán necesarios más de 37.500 metros cúbicos de cemento y 1.100 toneladas de betúnn. Igualmente, se excavarán más de 21.000 metros cúbicos de escollera, 162.000 de terraplenes y 341.000 de desmontes.