10 de mayo de 2010

El Consejero de Vivienda y Obras Públicas, Antonino Burgos, ha informado en la mañana de hoy de la publicación en el BOR, el pasado viernes 7 de mayo, del Plan de Carreteras 2010-2021. Para Burgos, la aprobación del Plan supone "un hito en la historia de las infraestructuras riojanas y un gran reto para el siglo XXI".

El Plan de Carreteras invertirá 644 millones de euros en los próximos doce años en un completo conjunto de inversiones que transformarán las infraestructuras viarias de nuestra región. Así, durante la vigencia de este Plan verán la luz las tres primeras autovías riojanas (Calahorra-Arnedo, Haro-Ezcaray y Logroño-Villamediana), se desarrollarán 16 nuevas variantes de población y se construirán tres nuevas carreteras intervalles (Jubera-Leza-Cidacos, Iregua-Yalde y Ventrosa-Brieva), entre otras destacadas actuaciones.

El titular de Obras Públicas ha destacado que este Plan propone una inversión y una programación ambiciosa para "cada rincón de La Rioja de una forma uniforme e igualitaria".

El Plan de Carreteras recientemente aprobado por el Parlamento de La Rioja propone la actuación integral en una decena de competencias viarias. Así, Antonino Burgos ha informado que se destinarán 160 millones de euros para el desarrollo de 50 kilómetros de autovías autonómicas. En este punto, Burgos ha recordado que el proyecto de la primera de ellas, la que conectará Calahorra y Arnedo, se encuentra en fase de redacción. Igualmente, este mes de mayo se licitará la redacción del estudio informativo de la autovía Haro-Ezcaray mientras que la autovía Logroño-Villamediana será la última en acometerse (en función de cómo avance la liberalización de la AP-68 en el entorno de la capital riojana). Burgos ha señalado que estas actuaciones "se contratarán por el sistema de pago aplazado dado su elevado coste".
Por lo que respecta a las variantes de población, Obras Públicas destinará 120 millones para la construcción de 16 nuevas variantes, que tendrán una extensión total de 54 kilómetros. En este punto, el Consejero ha puntualizado que "dos de las variantes proyectadas, la de Castañares y la de Entrena, ya están en ejecución mientras que se están redactando los proyectos de la de Murillo y Fuenmayor". El objetivo es que hacia 2015 estén redactados los proyectos de las doce variantes restantes "para ir contratándolos en función del tráfico que soporte la travesía, de forma secuencial y progresiva". El criterio vuelve a ser "terminar una para contratar la siguiente".

En cuanto al capítulo de ensanches y mejoras, que recibirá una partida presupuestaria de 133 millones (se invertirán 11,5 millones de euros al año) para ensanchar 346 kilómetros de la red, el objetivo es que a la conclusión del Plan "todas las carreteras de La Rioja tengan un mínimo de 6 metros de ancho". La inversión, igualmente, se realizará de forma constante y uniforme, en función de la población, tráfico y desarrollo económico de la zona.

El cuarto capítulo de actuaciones se refiere al desarrollo de nuevas carreteras. En concreto, se destinarán 10 millones para el desarrollo de tres ejes intervalles. Su inicio está previsto para 2013 una vez que la Dirección General de Carreteras cuente con "los estudios de impacto ambiental". Los tres ejes que se desarrollarán serán la carretera Brieva-Ventrosa, la vía que unirá Robres del Castillo con Munilla (actuará sobre los valles del Jubera, Leza y Cidacos) y la que comunicará Torrecilla con Castroviejo y con Hornillos, actuando sobre los valles del Iregua y Yalde.

Las travesías también recibirán un importante soporte económico por este Plan ya que se destinarán más de 14 millones para el acondicionamiento de las travesías riojanas sobre las que aún no se actuado. Así, tal y como ha anunciado Antonino Burgos, el objetivo es que a la conclusión del Plan "todas las travesías de La Rioja estén acondicionadas".

Otra de las partidas más significativas es la destinada a la renovación de firmes, que contemplan una inversión anual de casi 4 millones de euros (se invertirán 42 millones durante la vigencia del Plan). Burgos ha reseñado que la renovación "se realizará en función del deterioro que presente la red así como del tráfico que soporte y las condiciones climatológicas que afecten a las carreteras".

El Consejero de Obras Públicas no ha obviado el importante montante destinado, en estos doce años, a la seguridad vial. Así, un total de 31 millones de euros se reservarán para actuaciones en la materia y que van "desde la mejora de curvas e intersecciones hasta la mejora de rasantes y trazados". "Todo ello", puntualiza Burgos, "sin perjuicio de otras actuaciones".

La octava área de actuaciones afecta a la conservación ordinaria y vialidad invernal, que tendrá un presupuesto, estimado, de 47,5 millones. En este apartado el criterio será "de incrementos anuales progresivos" dado que a medida que avance el plan "será mayor el número de kilómetros que conservar".

El Plan de Carreteras dedica un capítulo importante de gasto para las medidas de gratuidad de la AP-68, estimadas en 44 millones si bien esta partida "podría variar si el Estado asume de forma solidaria los costes de una infraestructura que es de su competencia", ha remarcado Burgos.

Las inversiones se completan con el apartado de estudios, proyectos y expropiaciones, que tienen una dotación de 41 millones. Esta partida aumentará de forma progresiva. La cantidad inicial será de "1,3 millones al año", según Burgos.

Este conjunto de intervenciones "exhaustivas, objetivas y equilibradas" tienen por fin, ha concluido Antonino Burgos, "conseguir la cohesión social y el equilibrio territorial de nuestra Comunidad Autónoma mediante un Plan que supone un hito en la historia de las infraestructuras riojanas y un gran reto para el siglo XXI".