4 de mayo de 2010

Tomás Cordero (Punta Umbría, 1957) expone su obra desde hoy, martes 4 de mayo, en el Centro Cultural Caja Rioja-Gran Vía. Las instalaciones que forman parte de la muestra ‘Organic cotton mix’, enmarcada en la iniciativa ‘+Arte’, está organizada por el Instituto Riojano de la Juventud y la Fundación Caja Rioja, y enmarcada en el programa Cultural Joven. La muestra podrá visitarse hasta el 22 de mayo, de lunes a sábado, de 18.00 a 21.00 horas.
Tomás Cordero se dedica en los últimos años a la producción de instalaciones, exposiciones de obra plástica y esculturas, que han sido exhibidas básicamente por MECA Mediterráneo Centro Artístico de Almería.
Ha participado en exposiciones internacionales: ARCO 08 y ARCO 07, ALBIAC-06, Arte-Sevilla, Arte América-99 y Estampa-2000. Su trabajo ha sido exhibido y premiado en variados eventos nacionales, entre ellos, I Premio (ex aequo) Certamen Nacional de Pintura "PINTORES PARA EL 92", Mención de honor VII Premio Hispanoamericano de Pintura Vázquez Díaz Diputación de Huelva. Adquisición en el X Premio Adaja Nacional de Pintura Caja de Ahorros de Ávila. De igual forma, ha desarrollado un trabajo paralelo con su actividad plástica para la promoción y difusión de otros compañeros y artistas.
Ha participado en la exposición colectiva "OBRAS EN LAS ARTES" 25 años de la pintura y la escultura en Huelva, 2007.
La exposición coincide, además, con la conmemoración del mes dedicado al arte, dentro del Año de la Juventud de La Rioja.

Entrevista a Tomás Cordero
¿Por qué pintas lo que pintas?
–El significado de mi obra no puede reducirse a las ideas que las han generado. Se podría decir que la pintura que practico se forma, en la medida que intento hacer cosas que me hagan sentir mejor. Me fascina pensar en las magnitudes que parecen lejanas desde lo más pequeño e importante a lo impensable por su extensión, en esa precaria línea entre la realidad y la ilusión, circula un universo de dudas.

¿Cuál ha de ser la misión del artista en este mundo de hoy?
–El artista ya esta legitimado incluso para pintar lo feo. Actualmente el arte contemporáneo no tiene definición, no hay limites, la identidad de la pintura ya no esta en la belleza, sino en la libertad. Los artistas de hoy, han sabido dar nuevas claves para interpretar la realidad que nos circunda y para enriquecer nuestra visión del mundo.

¿Qué le falta a tu obra?
–Nada de lo que yo pueda decir va a mejorar mi obra. Con un sentido espiritual; es mi estado de ánimo y mi ambiente… una línea donde se pierde lo conocido y aparece lo oculto. Me alimenta la duda, lo desconocido. Conseguir unas formas que no se agoten a sí mismas, que transiten entre la realidad y la ilusión. Un mundo donde circula un estrecho y fascinante canal de dudas que me alimentan. Quiero seguir pintando para sorprenderme y si eso puede ayudar o gustar a los demás, pues mejor.

Si el espectador no conecta con la obra de este autor debe ser por alguna circunstancia. ¿Qué tiene tu trabajo que resulta extraño e impide una conexión más deseada?
–Las obras de los creadores enseñan y cuentan cosas, pero también las ocultan. El artista trata de explicar la idea de todas las formas posibles. El creador tiene que realizar una obra desde el análisis de su interior, teniendo presente las vivencias propias. Nada es casual. Todo tiene un proceso de maduración, también para poder observar. Pero esto son conceptos que tienen que ver con las modas y las épocas. Es normal que los artistas sufran los procesos del gusto y la sociedad, el tiempo nos da la medida y nos marca la diferencia con nosotros mismos y los demás.

¿Cuál ha sido tu gran suerte?
– Mantenerme en la trinchera sin ser contaminado. Sin prostituirme con el medio. Manteniéndome a flote contra las adversidades y los problemas. Jorge Arévalo, artista y gestor cultural, resaltó precisamente esta condición de Tomás Cordero: "una trayectoria sensata en la que no se ha dejado llevar por las corrientes, a pesar de haber tenido oportunidad para ello" .

¿Y tu principal obsesión?
–Vivir y seguir disfrutando con lo que hago, navegar para descubrir-encontrar la mejor de las rutas de exteriorizar lo que vivo, y compartirlo con los demás. Algo siempre difícil pero no imposible.