28 de mayo de 2010

La Asamblea de Regiones Europeas Vitivinícolas (AREV) ha pedido hoy al Consejo de Ministros de Agricultura de la UE que el informe evaluador sobre la aplicación de la OCM del vino sirva para reflexionar y modificar algunos de los aspectos que están, a su juicio, ocasionando un grave perjuicio para los pequeños y medianos productores europeos, lejos de la conseguir el objetivo de aumentar la competitividad, recuperar cuota de mercado a nivel mundial y restablecer el equilibrio entre la oferta y la demanda.

Esta exigencia se ha plasmado en la resolución adoptada en Porec, ciudad croata que acoge la XVI Sesión Plenaria y XXIII Consejo Internacional de la AREV y en la que participa el consejero el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Iñigo Nagore, en representación de La Rioja.

Las regiones vitivinícolas europeas han expresado durante la jornada de trabajo su preocupación por la difícil situación que atraviesan la mayoría de los mercados, y entienden que debe haber un replanteamiento en las cuestiones que se refieren a la supresión de los derechos de plantación, prevista para finales de 2015 o la eliminación del catastro vitícola. Además, mantienen –en una postura coincidente con el Gobierno de La Rioja-, el rechazo a que en las etiquetas de los vinos de mesa se pueda mencionar la variedad y la añada.

Por otro lado, la AREV insiste en la necesidad de poner en marcha un Observatorio de la Viticultura Europea.

Durante la sesión plenaria, el francés Jean Paul Bachy, de la región Champagne-Ardenne, ha sido reelegido presidente de la Asamblea que aprobó también la memoria de actividad del año 2009 y el borrador de presupuesto previsto para el presente 2010.