25 de marzo de 2011

El Gobierno de La Rioja ha aprobado hoy el Decreto que regula el sistema de acceso al servicio público de atención residencial y al servicio público de estancias temporales para personas con discapacidad grandes dependientes y dependientes severos del Sistema Riojano para la Autonomía Personal y la Dependencia.

Con la publicación de este Decreto se adaptará la normativa existente sobre el sistema de acceso al servicio de atención residencial para personas con discapacidad a la Ley 7/2009, de 22 de diciembre, de Servicios Sociales de La Rioja, que, en su anexo, incluye este servicio en su catálogo de servicios y prestaciones, instrumento en el que se identifican los diferentes servicios y prestaciones que deberán garantizar las Administraciones Públicas de La Rioja.

La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia conlleva un punto de inflexión que ha permitido transformar el sistema de servicios sociales, pasando de un sistema meramente asistencial a un sistema garantista, línea en la que se mantiene la citada Ley 7/2009 de Servicios Sociales de La Rioja. Por ello, desde un punto de vista normativo se hace necesario adecuar a las nuevas circunstancias, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de La Rioja, el procedimiento de concesión de plazas públicas en el servicio de atención residencial para personas con discapacidad grandes dependientes o dependientes severos.

En la redacción del Decreto se han tenido en cuenta los principios y directrices establecidos en la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de las Naciones Unidas, ratificado por España mediante Instrumento de ratificación de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, celebrado en Nueva York el 13 de diciembre de 2006 (BOE núm. 96 de 21 de abril de 2008).

El Decreto aprobado hoy por Consejo de Gobierno aporta las siguientes novedades:

1. establece una doble clasificación de las plazas (en su artículo 3) de acuerdo con la realidad planteada en la citada Ley 39/2006:
en primer lugar, se distingue entre plazas para personas con discapacidad que tengan reconocido el grado de gran dependencia (Grado III) y plazas para personas con discapacidad con dependencia severa (grado II),en segundo lugar, en función del diagnóstico de la discapacidad, se distingue entre plazas para personas con discapacidad intelectual y afines, plazas para personas con parálisis cerebral y afines, plazas para personas con autismo y afines y plazas para personas con esclerosis múltiple y afines, clasificación que puede completarse en el futuro mediante Orden.

2. regula, en su artículo 14, los denominados ingresos urgentes por riesgo social acreditado. Así, se podrá dictar de forma excepcional resolución de ingreso urgente, pasando el interesado a ocupar la primera plaza vacante adecuada a su situación de dependencia: bien cuando, mediante el correspondiente informe del servicio social comunitario, se acredite una situación de riesgo social o la extrema necesidad de ingreso, como consecuencia de la gravedad de la situación social del solicitante
bien cuando sea requerido por orden judicial.

3. contempla, en su Disposición Adicional Primera, la vinculación entre plazas de atención residencial y plazas de atención diurna (centro de día o centro ocupacional). Con ello, con el objeto ofrecer una atención integral a las personas con discapacidad usuarias de plaza residencial: cuando el usuario requiera de plazas de atención diurna, será condición necesaria para la adjudicación de la plaza residencial la existencia de plaza vacante adecuada de atención diurna, debiendo tener formalizada y resuelta la oportuna solicitud de acceso al servicio de centro de día o de centro ocupacional. Esta condición será igualmente aplicable para el servicio de estancias temporales residenciales. Asimismo, cuando la persona solicitante sea usuaria de plaza de servicio de centro de día o de centro ocupacional, podrá ocupar con carácter preferente la plaza del servicio de atención residencial del mismo centro, entidad u organismo gestor, si hubiera disponibilidad de plaza y siempre siguiendo el orden cronológico de la fecha de presentación de la solicitud.

4. Define, en su Disposición Adicional Segunda, el servicio residencial nocturno con el que se persigue poner en marcha, en el marco del Sistema Riojano para la Autonomía Personal y la Dependencia, un servicio orientado a aquellas personas cuyos trabajos se desarrollan en horarios nocturnos y que se ven en la necesidad de hacer uso de un servicio que proporcione los cuidados y atención necesarios a las personas que de ellos dependen durante este periodo de tiempo, de modo que:suponga para las familias y cuidadores un respiro durante la noche y contribuya con ello a la conciliación de la vida familiar y laboral.

El servicio residencial nocturno será desarrollado en el futuro por el Gobierno de La Rioja a través de una Orden.

5. reduce la documentación que, desde el punto de vista de la gestión administrativa, debe presentar el usuario en cumplimiento del artículo 35.1.f) de la Ley 30/1992, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, que establece el derecho a no presentar documentos que se encuentren ya en poder de la administración, en aras de un servicio más ágil y de mayor calidad de cara al ciudadano.


Personas usuarias y procedimiento

El Decreto establece los requisitos exigibles a los usuarios de estas plazas que, entre otros, serán:
a) el tener reconocido el grado de dependencia III (Gran Dependencia) o el Grado II (Dependencia severa)
b) tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33% y un diagnóstico que pueda ser atendido según la clasificación de plazas en función del diagnóstico realizada en su artículo 3
c) tener una edad comprendida entre 18 y 60 años
d) no padecer trastornos graves y continuados de conducta o comportamientos que puedan distorsionar gravemente el funcionamiento del centro o la normal convivencia en el mismo

El procedimiento para la concesión de plazas de atención residencial para personas con discapacidad es otro de los aspectos que regula el Decreto y en el que se hace referencia al modelo de solicitud y a los lugares y medios de su presentación, así como los documentos que son necesarios aportar.

Una vez presentada la solicitud y la documentación necesaria, el Centro de Valoración de la Discapacidad y la Dependencia realizará una valoración técnica y emitirá un dictamen que determinará si procede o no la concesión de plaza. En caso afirmativo, el dictamen indicará, en función del diagnóstico de la discapacidad y del grado y nivel de dependencia, el tipo de plaza más adecuada para la atención de la persona con discapacidad solicitante. Realizada la valoración y emitido el dictamen, la Dirección General competente resolverá en el plazo de seis meses (tres meses en el caso del servicio de estancias temporales residenciales).

En el caso de no existir plaza vacante de atención residencial para el ingreso del solicitante, éste será incluido en una lista de espera configurada de acuerdo a la tipología de plazas en función del diagnóstico de su discapacidad. Como consecuencia de ello, existirán tantas listas de espera como tipos de plazas en función del diagnóstico.
Durante el tiempo que transcurra entre la resolución de concesión de plaza pública y la existencia de una plaza vacante, el solicitante con resolución de concesión tendrá derecho a percibir una prestación económica vinculada al servicio.

En cuanto a la incorporación del interesado a la plaza residencial, el Decreto determina un plazo de diez días contados a partir del día siguiente al de la fecha de recepción por parte del interesado de la comunicación de plaza vacante.

La reserva de plaza, el traslado entre centros residenciales de la Comunidad Autónoma de La Rioja y la permuta entre plazas del mismo tipo son otros de los aspectos que recoge el Decreto.

Además, el Decreto recoge las incompatibilidades del servicio de atención residencial con el servicio de ayuda a domicilio, con el servicio de teleasistencia, con cualquiera de las prestaciones económicas del Sistema Riojano para la Autonomía Personal y la Dependencia. En cuanto al servicio de estancias temporales residenciales, es compatible con las prestaciones económicas del citado Sistema Riojano, si bien éstas (y cualquier otro servicio) se suspenderán mientras dure la estancia temporal residencial.

El Decreto contiene veintiún artículos repartidos en cinco Capítulos, con tres Disposiciones Adicionales, tres Disposiciones Transitorias, una Disposición Derogatoria y una Disposición Final. Además, contiene los tres anexos siguientes:

Anexo I: Solicitud de acceso al servicio de atención residencial y al servicio de estancias temporales residenciales para personas con discapacidad.
Anexo II: Solicitud de permuta de plaza del servicio de atención residencial para personas con discapacidad.
Anexo III: Solicitud de traslado de centro de atención residencial para personas con discapacidad.


Servicio de atención residencial, servicio de estancias temporales residenciales y servicio residencial nocturno para personas con discapacidad

El servicio de atención residencial es aquél dirigido a ofrecer una atención personal, integral y continuada de carácter social, que fomente el desarrollo de la persona, mejore la autonomía, la participación social y la calidad de vida, teniendo en cuenta la condición de la persona dependiente, la naturaleza de la dependencia, el grado y nivel de la misma, la intensidad de los cuidados que precise y el diagnóstico de la discapacidad.

El servicio de estancias temporales residenciales es el servicio de atención residencial prestado por un periodo máximo de tres meses en el año que se solicita, sin posibilidad de prórroga, y condicionado por la situación personal del solicitante o bien como consecuencia de eventos sobrevenidos en su entorno. El servicio de estancias temporales residenciales atenderá principalmente vacaciones, fines de semana y enfermedades o periodos de descanso de los cuidadores y se tendrá igualmente en cuenta la condición de persona dependiente, la naturaleza de la dependencia, el grado y nivel de la misma, la intensidad de los cuidados que precise y el diagnóstico de la discapacidad.

El servicio residencial nocturno es el servicio prestado a personas con discapacidad en situación de dependencia (con gran dependencia o dependencia severa que necesitan, por circunstancias familiares, de cuidados y atención en las necesidades personales básicas en horario nocturno, facilitando con ello la permanencia en su entorno habitual y apoyando a las familias y cuidadores.

Gran dependencia y dependencia severa

Se consideran grandes dependientes aquellas personas que necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día debido a su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial; necesitan el apoyo indispensable y continuo de otra persona; o tienen necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Son personas reconocidas con dependencia severa aquellas que necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requieren el apoyo permanente de un cuidador o tienen necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.