22 de junio de 2011

A la espera de valorar en profundidad durante los próximos días las incidencias ocasionadas en los cultivos por la fuerte tormenta de agua y granizo caída ayer en La Rioja Baja, los técnicos de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural no han detectado, tras realizar hoy una primera inspección sobre el terreno, daños graves en la superficie agrícola afectada y que comprende los municipios de Calahorra, Aldeanueva de Ebro, Rincón de Soto, Quel y Autol.

No obstante, a falta de disponer de un informe definitivo, la Consejería no descarta que alguna parcela de forma localizada pudiera haber sido afectada por daños de mayor consideración a consecuencia de las fuertes precipitaciones.

De acuerdo con los datos recabados por los técnicos del Servicio de Estadística y Planificación Agraria de la Consejería, una tormenta acompañada de precipitaciones que en algunos casos fueron en forma de pedrisco descargó ayer con fuerza en torno a las 17.20 horas. En los alrededores de Calahorra se recogieron tamaños de granizo de unos 2,5 centímetros; mientras que en el resto de zonas el granizo iba acompañado con bastante agua, pero a priori no se han registrado incidencias de consideración a nivel general.

El pedrisco afectó principalmente al núcleo urbano de Calahorra y también alcanzó la zona sur y este del término municipal, así como la línea que traza la carretera que une las localidades de Arnedo y Calahorra.

La intensidad de la tormenta ha sido diversa. En este sentido, las precipitaciones acumuladas en las estaciones agroclimáticas que el SIAR tiene instaladas en dicha comarca arrojan los siguientes valores:
- Rincón de Soto: 6,3 mm
- Aldeanueva de Ebro: 12,6 mm
- Autol: 11,4 mm
- Calahorra: 1,4 mm
- Igea: 16,4 mm
- Alfaro: 3,7 mm


Los cultivos afectados por la tormenta han sido hortalizas, frutales, viñedo, almendro y olivar. También se ha comunicado algún posible daño en invernaderos de hortaliza y viveros. Por otro lado, la Denominación de Origen Protegida ‘Peras de Rincón de Soto’ también ha trasladado a la Consejería que, tras realizar las correspondientes inspecciones en el campo, no se han detectado problemas como consecuencia de las inclemencias metereológicas.

Por otro lado, la Consejería ha contactado con Agroseguros para conocer la repercusión de la tormenta, y desde la entidad coinciden en que los daños son menores y, tras un primer análisis y a falta de determinar el grado de incidencia, podría haber afectado a algún cultivo de viñedo, cereal, y frutal de regadío.