3 de agosto de 2007

Desde su apertura en 1985 y hasta finales de 2006, 4.011 animales han pasado por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera. La creciente concienciación ciudadana hace que vaya en aumento el número de ejemplares ingresados y más del 75% llegan a estas instalaciones gracias a la colaboración de los riojanos que cuando encuentran un animal silvestre con problemas se ponen en contacto con el centro. Así se ha pasado de menos de 100 animales al año en los primeros ejercicios de funcionamiento a una media anual de 200 en la década de los noventa hasta llegar a los más de 300 que ingresan anualmente desde el año 2000.

El centro sirve de residencia temporal a todos los animales que precisan de atención sanitaria hasta lograr su completa recuperación. En sus dependencias se atiende a todas las especies de fauna silvestre recogida por los ciudadanos en cualquier lugar de La Rioja, pero nunca a animales domésticos.

La mayor parte de los ejemplares que se reciben son aves, tanto por que se trata del grupo más fácilmente visible para los ciudadanos como por su mayor número de especies. Así, aproximadamente el 90% de los animales que han pasado en estos años por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera son aves, seguidas por mamíferos, anfibios y, en último lugar, reptiles. Concretamente en 2006 ingresaron 307 animales, de los 270 fueron aves, 20 mamíferos y 17 reptiles.

El centro dispone de una estancia de ingresos, salas de primeros auxilios y hospitalización, además de diferentes estancias, abiertas y cerradas, acondicionadas para la recuperación de cada grupo de animales. Además, cuenta con los servicios de una clínica veterinaria concertada que proporciona atenciones veterinarias a los animales que requieren de medios más especializados como cirugía, analítica, radiología o ecografías, entre otras.

Cuando un animal llega al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fomberas y se ingresa, lo primero que se la practica es un examen clínico, se realiza un diagnóstico y es tratado convenientemente. Una vez curados, los animales se ejercitan con el fin de poder liberarlos en sus lugares de origen.

Todos los animales que han pasado por La Fombera y son reintroducidos en su medio natural se marcan, generalmente con una anilla, para poder obtener información tras su liberación.

A lo largo de estos años, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera ha permitido que regresaran a su hábitat miles de animales que, de no haber sido atendidos, no hubieran sido capaces de sobrevivir. Desde su puesta en marcha, el índice de recuperación ha ido en aumento gracias a la experiencia acumulada y en la actualidad se encuentra al nivel de los mejores centros de recuperación de fauna silvestre del país al haber conseguido que alrededor del 60% de los animales que ingresan sean liberados en buenas condiciones de supervivencia.

Las causas de ingreso son muchas y variadas y las principales son:

-Animales jóvenes que, como sucede con las aves, aún no han desarrollado la musculatura suficiente para volar y son recogidos por paseantes en el medio natural o en parques urbanos

-Animales accidentados que han sufrido algún tipo de colisión ya sea por tendido eléctrico o por atropellos en carretera

-Animales que se encuentran en malas condiciones físicas debido a enfermedades, desnutrición, deshidratación, etc

-Animales tiroteados o envenenados

En estos momentos, el centro está trabajando en la recuperación de un volandero de cigüeña que en sus primeros intentos de vuelo colisionó contra un ciclista rompiéndose el ala. También está en recuperación un búho real que colisionó contra la luna de un vehículo. Otro ejemplar que está bajo los cuidados del centro es un pollo de alcarabán que apareció en la terraza de una vivienda de Calahorra con síntomas de agotamiento y deshidratación. Curioso también es el caso de un buitre ingresado tras encontrarlo paseando por las calles de Quel.

Las personas que encuentren animales silvestres que precisen atención sanitaria pueden comunicarlo al teléfono 112 a través del SOS Rioja.