12 de febrero de 2011

Más de 3.000 personas han participado este fin de semana en las jornadas de puertas abiertas del Balneario de Grávalos, que han organizado el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento gravaleño con el objetivo de dar a conocer el balneario a todos los ciudadanos.

Vecinos provenientes de localidades y comunidades autónomas cercanas han recorrido las instalaciones de las zonas balnearia y hotelera, cuyas obras se dieron por finalizadas el pasado miércoles, con la entrega del balneario al Ayuntamiento de Grávalos.

Las visitas han sido guiadas personalmente por el propio Consejero de Vivienda y Obras Públicas, Antonino Burgos, el Alcalde gravaleño, Jorge Abad, y la Directora General de Vivienda del Gobierno de La Rioja, Marian Ortigosa.

En grupos organizados los visitantes han podido conocer las características del edificio, iniciándose las visitas en la zona de salas balnearias donde se programarán los tratamientos dermatológicos y respiratorios. Tras pasar por la piscina lúdica y la zona de saunas, las visitas han inspeccionado las habitaciones del hotel y la terraza superior, con vistas al valle. El recorrido finalizaba en la zona de comedores y restauración y en el edificio de servicios.

El nuevo completo termal cuenta con más de 7.500 metros construidos, 2.000 de los cuales se dedican al sótano y 2.125 a las propias instalaciones balnearias. El ala termal, punto fuerte del complejo, consta cuatro grandes áreas. La primera de ellas comprende el área lúdica (baja), que cuenta con una piscina de 100 metros cuadrados de superficie y 1,30 de profundidad, que cuenta con diferentes camas y puestos en banco. Su versatilidad permite el uso como piscina de relajación mientras que dos piscinas circulares, de reducido tamaño, permiten tratamientos más específicos. El área destinada a los tratamientos respiratorios cuenta con una gran sala inhalatoria de nebulización así como con tres salas para pulverizaciones que se completan con un espacio colectivo de brumas con agua termal micronizada. Por lo que respecta a los tratamientos dermatológicos (primera planta) se han habilitado dos salas de chorros de agua, tres de balneación, una sala de bruma a 36º y una ducha ‘vichy’. La cuarta área, ubicada en la segunda planta, se destina a los tratamientos de belleza y bienestar general. El ala hotelera y el espacio de restauración completan un balneario que entrará en funcionamiento a lo largo de este segundo trimestre.