8 de julio de 2010

El 23,7% de la superficie forestal riojana tiene certificado de gestión forestal sostenible en la actualidad, lo que afecta a 71.514 hectáreas repartidas por 55 montes de utilidad pública y que suponen el 35% del territorio forestal declarado de utilidad pública.

La Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial acaba de conseguir la certificación forestal sostenible para 19 montes gestionados por la Comunidad Autónoma de La Rioja y cuya superficie conjunta asciende a 24.014 hectáreas.

La Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial ha dado así un nuevo impulso al proceso de certificación de las masas forestales de titularidad pública iniciado en el año 2003 con la elaboración de la Estrategia para la Certificación Forestal en los Montes de Utilidad Pública gestionados por el Gobierno de La Rioja. Esta estrategia comenzó a materializarse en el año 2007, cuando se logró la certificación de sostenibilidad de 36 montes, con un total de 47.500 hectáreas.

Entre los montes riojanos certificados están todo el Parque Natural Sierra de Cebollera; montes destacados en gestión forestal como los de Anguiano, Matute y Tobía, la Sierra de La Demanda y Sierra la Hez; montes con un importante aprovechamiento maderero y pastoral como el de Valgañón; los montes que han sido objeto de las últimas ordenaciones y todas las choperas de gestión pública que disponen de planes de ordenación.

La entidad certificadora AENOR, primer organismo reconocido para la realización de las auditorías forestales en España, ha efectuado la auditoría para extender el certificado de sostenibilidad a los montes y ha comprobado que la superficie certificada hace tres años sigue cumpliendo los requisitos.

El Gobierno de La Rioja viene trabajando con el fin de lograr la gestión forestal sostenible de las alrededor de 300.000 hectáreas de superficie forestal existentes en la región. Las políticas de de gestión forestal sostenibles puestas en marcha pasan por administrar y utilizar los bosques y montes de modo que se mantenga su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial para cumplir sus funciones ecológicas, sociales y económicas sin causar daño a otros ecosistemas.

Uno de los caminos más importantes para avanzar hacia esta gestión forestal sostenible es impulsar la certificación forestal, que acredita que cualquier aprovechamiento o uso de los bosques se lleva a cabo de manera sostenible.

La Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial ha promovido la existencia de un único certificado, certificación individual, para todas las superficies forestales que gestiona: montes propios de carácter patrimonial, montes de utilidad pública propiedad de entes locales, y montes sobre los que se dispone de relación contractual, consorcios o convenios.

El sistema elegido para la certificación de los montes riojanos es el sistema PEFC (Sistema Paneuropeo de Certificación Forestal), especialmente diseñado para los bosques de Europa. En la auditoría se verifica que los bosques cumplan seis grandes criterios establecidos: mantenimiento y mejora de los recursos forestales y su contribución a los ciclos globales del carbono; salud y vitalidad del ecosistema forestal; potenciación de las funciones productivas de los montes; conservación y mejora de su diversidad biológica; mejora de las funciones de protección en la gestión del bosque, especialmente al agua y al suelo; y mantenimiento de otras funciones y condiciones socioeconómicas.

Uno de los requisitos más importantes de cara a conseguir la certificación forestal es la existencia de planes de gestión para los montes. Por eso, paralelamente al proceso de certificación, la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial ha redactado y aprobado los planes de gestión de todos los montes que han sido certificados.

Ventajas de la certificación forestal

La certificación forestal proporciona numerosas ventajas:
-Aporta transparencia y mejoras en la gestión de las masas forestales: ordenación, buenas prácticas.
-Aumenta el valor añadido y el reconocimiento social de los productos forestales al garantizarse, a través de una entidad independiente, que provienen de una gestión sostenible.
-Mejora las condiciones de comercialización de los productos forestales promocionándolos como productos ecológicos y ofreciendo a las empresas la posibilidad de acceder a mercados potencialmente ‘verdes’ o sensibles ambientalmente.
-Promociona el asociacionismo en el sector forestal.
-Dinamiza el sector forestal haciéndole partícipe de un proceso innovador con importantes posibilidades e inercias.