21 de diciembre de 2007

El Consejero de Salud, José Ignacio Nieto, visita hoy el nuevo PET-TAC instalado en el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), que comenzó a funcionar el pasado 27 de noviembre. Gracias a la puesta en marcha de esta avanzada tecnología diagnóstica del cáncer, 200 riojanos anualmente no tendrán que desplazarse a otras Comunidades Autónomas (principalmente al Centro Tecnológico PET de Madrid) para realizarse esta exploración.

El PET, tomografía por emisión de positrones, detecta lesiones malignas más precozmente que el resto de pruebas médicas y determina cuál es el estado de evolución del tumor, con lo que facilita la aplicación del tratamiento, reduciendo la mortalidad y mejorando la calidad de vida de los pacientes. Por su parte, el TAC, Tomografía axial computerizada, constituye una técnica de imagen estructural con una alta resolución que permite un reconocimiento anatómico casi exacto.

Ventajas para el paciente

La fusión de PET y TAC suministra a los médicos una valiosa información anatómica y metabólica que puede ser usada para un diagnóstico más temprano, mayor precisión en la detección del tumor, una exacta localización y una mejor valoración de la respuesta del paciente a la quimioterapia y a la radioterapia.

Su alta precisión ayuda a determinar la extensión de la enfermedad del paciente y, dependiendo de los resultados, aplicar el tratamiento más idóneo. Por otro lado, permite reducir el número de exploraciones diagnósticas innecesarias e incluso evitar intervenciones quirúrgicas u otros tratamientos. Asimismo, tiene un factor muy importante de pronóstico (predice la evolución que va a tener el paciente) y también puede detectar si queda o no enfermedad residual.

La exploración consiste en un estudio sencillo y ambulatorio que no genera claustrofobia. Además, no es una técnica agresiva ni invasiva, no causa alergia ni intolerancia.

Pacientes oncológicos y neurológicos

La principal indicación clínica del PET-TAC es el estudio de pacientes oncológicos, aunque puede emplearse también en enfermedades de corazón y neurológicas (tumores cerebrales, diagnóstico de demencias, epilepsia, parkinson…).

Desde que se puso en funcionamiento el PET-TAC, ya son 29 los riojanos que se han beneficiado de la exploración. Hasta la fecha, las exploraciones se han realizado a pacientes diagnosticados de linfoma, tumores de pulmón, digestivos, mama y cerebro.

Unidad Integral de Radioterapia

Este equipo de última generación (PET-TAC) se suma a la alta tecnología sanitaria para el diagnóstico y tratamiento del cáncer ya instalada en la Unidad Integral de Radioterapia del CIBIR (en funcionamiento desde mayo de este año).

Por sus características, se trata de la primera unidad de este tipo ubicada en un centro hospitalario público. De esta forma, Salud ha incorporado en el CIBIR tecnología de última generación que está permitiendo la realización de nuevas técnicas de terapia radiante contra el cáncer y localizar de forma más precisa y eficaz los tumores.

En total (incluido el PET-TAC), Salud ha invertido más de 5,5 millones de euros en equipamiento de alta tecnología para el tratamiento del cáncer, con el objetivo de acercar a los pacientes riojanos tratamientos oncológicos altamente complejos.

En concreto, la unidad cuenta con:

- Dos aceleradores lineales de alta conformación y dosis con imagen guiada.

- Y el equipamiento necesario para realizar braquiterapia con alta tasa de dosis (HDR) y pulsada (PDR), permitiendo ubicar fuentes radioactivas encapsuladas en el interior o en las proximidades del tumor.

Los dos aceleradores, que han sustituido a la bomba de cobalto que funcionaba anteriormente en el Hospital de La Rioja, han sido completados con la adquisición de:

- Un simulador TAC

- Un sistema de planificación 3D.

- Un sistema de verificación.

Estos equipos permiten una perfecta definición de la localización del tumor y refuerzan la precisión y eficacia del tratamiento.

Mayor calidad de vida

Todo ello repercute ya en un mayor control de la enfermedad, lo que a su vez, implica que disminuyan las posibilidades de que aparezcan metástasis y una mayor supervivencia global. También influye en la reducción de los efectos secundarios y en secuelas del tratamiento radioterápico. Es decir, proporciona una mejor calidad de vida.

Eliminadas las listas de espera

Esta Unidad, que cuenta con una dotación tecnológica especializada, tiene capacidad para aplicar tratamientos de máxima calidad a 1.000 pacientes cada año, evitando de este modo otros tantos desplazamientos anuales a centros de otras Comunidades (Pamplona y Zaragoza, fundamentalmente) . Por primera vez, La Rioja puede ofrecer a Comunidades vecinas la prestación de un tratamiento sanitario de alta tecnología.

Desde que empezó a funcionar el pasado 21 de mayo, 361 pacientes han sido atendidos en Radioterapia y se han realizado 1.278 consultas. La Unidad Integral de Radioterapia cuenta actualmente con 88 pacientes en tratamiento cada día, dado que su actividad comienza a las 10.00 horas y finaliza a las 21.00 horas, con lo que se ha eliminado por completo la lista de espera en La Rioja para este tipo de tratamientos.

La oncología radioterápica ocupa 1.823 m2 en la planta sótano del CIBIR. El espacio destinado a esta actividad está sujeto a la normativa que requiere este tipo de instalaciones y muestra un diseño de espacios y circulaciones orientados al paciente.