14 de agosto de 2016

La consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia aportará este año 45.000 euros a la Asociación Riojana para el Autismo (ARPA Autismo Rioja) para el desarrollo del programa de respiro familiar, que se lleva a cabo en el centro Leo Kanner.

El programa de respiro familiar permite el alojamiento temporal de personas diagnosticadas de autismo, psicosis infantiles y/o graves problemas de comportamiento. Está dirigido a familias que tienen un hijo o la tutela de una persona con cualquiera de estos diagnósticos y que por este motivo pueden tener una situación de sobrecarga, crisis o necesidad de apoyo familiar en un momento concreto.

Los usuarios de esta iniciativa trabajan el desarrollo de la autonomía personal, las habilidades sociales y la modificación de conducta.

Colaboración del Gobierno de La Rioja con ARPA Autismo Rioja

El centro Leo Kanner, que gestiona ARPA Autismo Rioja con financiación pública (1.353.789 euros en 2015), cuenta con 20 plazas de atención residencial y 30 de centro de día para atender de forme integral a personas con diagnóstico de autismo y con una alteración grave y generalizada de las áreas del desarrollo, así como pacientes con el síndrome de Asperger y otros trastornos.

La atención que reciben se encamina a mejorar o mantener el mejor nivel posible de autonomía personal y de dependencia, apoyar a las familias o cuidadores, fomentar el desarrollo de la persona, mejora su autonomía, la participación social y la calidad de vida, teniendo en cuenta la condición de la persona dependiente, la naturaleza de la dependencia, el grado y nivel de la misma, la intensidad de los cuidados que precise y el diagnóstico de la discapacidad.

Además, el Gobierno de La Rioja mantiene desde noviembre de 2014 un contrato para la prestación de un servicio de intervención de servicios sociales en atención temprana que en 2015 ascendió a 50.117 euros para la realización de 2.179 sesiones para un total de 27 menores de 0 a 6 años de edad. Su objetivo es facilitar el desarrollo armónico del niño integrado en su entorno y con el máximo grado de autonomía posible a través de un programa de intervención en atención temprana.