2 de mayo de 2016

Coyuntura Agraria 2015Los agricultores y ganaderos riojanos obtuvieron una renta de casi 407 millones de euros en 2015, lo que supone una subida del 7,8% respecto al año anterior. "Un buen dato que confirma la tendencia positiva de la actividad agraria registrada en La Rioja desde 2010", según ha destacado hoy el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore.

Durante la presentación del informe de coyuntura agraria de 2015, que elabora el Servicio de Estadística y Registros Agrarios y que ya puede consultarse en la web institucional www.larioja.org/agricultura, Íñigo Nagore ha detallado que este buen comportamiento viene impulsado por el incremento de la producción en cultivos como las leguminosas grano, los cultivos forrajeros, el olivar y el viñedo. Las frutas y hortalizas repiten cifras, al igual que ocurre con la ganadería, mientras que desciende en cereales, patata y cultivos industriales.

En cuanto a los precios percibidos por los agricultores, la evolución general en los productos vegetales ha sido levemente al alza. Sin embargo, en el caso de la ganadería, todos los sectores disminuyen sus cotizaciones a excepción del avícola, ovino y caprino con precios similares a los de 2014.

El año 2015 fue ligeramente más cálido y seco de lo normal, registrándose un 12% menos de lluvia total acumulada que la media de las precipitaciones mensuales entre los años 2005 y 2014. Los meses de mayo y diciembre destacaron por la escasez de lluvias.

Sector agrícola

El valor de la producción vegetal riojana experimentó una subida del 5,7%. En el desglose por subsectores, todos aumentaron su valor económico, menos el cereal. Especialmente significativo ha sido el "espectacular" comportamiento del sector oleícola riojano. Y es que no sólo ha sido una campaña récord de producción de aceituna de almazara, un 60% más que el año anterior, sino que los precios medios percibidos por el agricultor se incrementaron en torno al 22%. De este modo, comparando los datos con el año 2014, crecen en un 96% los valores a precios de productor.

La superficie sembrada de leguminosas grano se ha triplicado con un aumento del valor a precios de productor de un 21,2%, a pesar de que bajaron sus rendimientos y los precios percibidos por el agricultor. Sin embargo, el grupo de los cereales grano disminuyó en un 13,5% debido principalmente a una menor superficie sembrada y a la sequía sufrida en el mes de mayo. En cuanto a los cultivos industriales, el aumento de las cotizaciones en todos sus productores ha impulsado un avance del 23,5%.

Los precios de la uva cosechada en 2014 mantuvieron la línea ascendente seguida en las tres campañas anteriores, con una subida del 12% en la uva tinta y del 5% en la uva blanca. La Consejería estima que en el último año creció un 5,4% el valor a precios de productor del sector vitivinícola.

El valor económico de la fruticultura riojana ha experimentado un crecimiento del 19%, debido a los buenos rendimientos obtenidos por superficie y al aumento de la producción, especialmente de pera. Además, las cotizaciones también mejoraron sobre todo en la pera, la cereza, el melocotón y la almendra. Por otro lado, el sector hortícola prácticamente mantuvo sus producciones y precios. Su valor económico experimentó un leve aumento del 1,4%, pero dentro de unos precios bajos que no ayudan a solventar los problemas que afectan a este sector.

El cultivo de champiñón siguió dando muestras de estabilidad y mejoría durante 2015, con unos precios muy constantes tanto para el destinado a fresco como para la industria. También para las setas cultivadas se ha apreciado cierta mejoría, aunque en este caso su situación no puede calificarse como buena, con una cotización que sólo destacó en periodos de especial escasez.

La alta producción de patata en el conjunto de la Unión Europea propició una campaña de comercialización de precios muy bajos para la producción de 2014, con una nula rentabilidad para los agricultores. A causa de este y otros factores, la superficie sembrada en 2015 cayó un 17,9% en nuestra región, con una producción muy corta que, sin embargo, cotizó a un precio alto.

Sector ganadero

En relación al sector ganadero, si bien los censos mantienen datos parecidos a 2014, los precios han sufrido leves bajadas que han motivado una disminución del 2,2% de su valor económico.

La evolución a la baja de los precios en las canales de vacuno ha lastrado el valor económico de este grupo en un 0,7%, aunque aumentan ligeramente las cabezas de bovino de cebo y se mantiene el número de vacas de carne. En el sector lácteo, los precios sufrieron un descenso del 12% con un número de vacas de leche similar, lo que se ha traducido en un reducción del 12,8% del valor a precios de productor respecto al año 2014.

El año pasado fue positivo para los ganaderos de ovino que vieron subir sus cotizaciones un 3,5%, un dato que terminaba con una larga tendencia bajista. De este modo, y a pesar de que el número de cabezas disminuyó un 2%, el sector incrementa en un 1,1% su valor económico. En el caso del caprino, los efectivos crecieron un 7% y los precios se mantuvieron en cifras similares a los del año anterior, motivando una subida del 6,7% en el valor a precios del productor.

El aumento de las exportaciones justifica la evolución claramente alcista de los precios de los huevos durante el segundo semestre de 2015. Por un lado, el censo de gallinas ponedoras ha crecido un 1% y la cotización de los huevos subió un 4%; lo que ha supuesto un aumento del 4,8% del valor económico. También crece un 3% en el sector de la carne de pollo gracias a un leve incremento del censo y al mantenimiento de las cotizaciones.

El hundimiento de los precios de la carne de porcino en un 10% y de los lechones en un 31% ha hecho que el valor económico descienda un 9,1% en este sector riojano, el segundo más perjudicado en el 2015 detrás del cunícola, que un año más ostenta la mayor bajada porcentual en su valor a precios del productor.

Consumos intermedios

La estimación del importe de los consumos intermedios del año 2015 asciende a 204,7 millones de euros, una cifra que muestra una reducción del 2% con respecto al valor estimado en 2014.

Por grupos de gastos, la disminución de precios de los carburantes en un 19% es el más destacado, aunque se mantiene el descenso en el capítulo de los piensos para ganado gracias a la bajada de los precios pagados por el sector ganadero. Por otro lado, el gasto de fertilizantes aumenta un 6% debido a la subida general de los precios pagados por el agricultor.