8 de septiembre de 2017

La religiosidad popular expresa la fe recurriendo a los elementos culturales de un determinado lugar, interpretando la sensibilidad de sus habitantes, de manera viva y práctica. De todas las advocaciones localizadas en Arnedo, la de Nuestra Señora de Vico constituye, junto con la de los Santos, la base sobre la que gira el fervor humano en esta ciudad.

El inicio de esta devoción mezcla leyendas de apariciones con la llegada de reliquias. Gracias a estas últimas, crece la identidad colectiva, sustentada en la religiosidad, la creencia y la veneración; el sentido de pertenencia. En Arnedo, el origen de esta tradición evoca el mito del Kan de Vico a finales del siglo X, principios del XI.

El Kan, gobernador musulmán de la zona, ascendía desde el río Cidacos hasta su barrio de Vico cuando un resplandor lo deslumbró y cayó al suelo. Tras recuperar el equilibrio, contempló la imagen de la Virgen con el Niño sentada sobre un tronco de romero. Después del milagro, el dirigente y su familia se convirtieron al cristianismo, recibieron el bautismo y construyeron (en el lugar de la aparición)

una ermita para venerar la imagen y afianzar esta creencia. Así se lo había pedido la Virgen.

La imagen de la Virgen de Vico residió hasta mediados del siglo XIX en el Monasterio de Vico, pero actualmente reposa en su capilla de la iglesia de San Cosme y San Damián. Cada 8 de septiembre, Arnedo celebra solemnemente la fiesta en honor a su patrona.





































La Rioja Tierra Abierta es una iniciativa promovida por el Gobierno de La Rioja y

































































Fundación Caja Rioja para dinamizar el turismo y la cultura en las cabeceras de comarca de esta

región, rehabilitando también su patrimonio. Se celebra en Arnedo desde el 31 de marzo hasta el 29

de octubre de 2017.