19 de julio de 2017

Consulta diagnóstico demenciaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa consejera de Salud, María Martín ha visitado hoy a los profesionales sanitarios que trabajan en la nueva consulta de neuropsicología, que se puso en marcha el pasado mes de febrero, y cuyo objetivo es ampliar la capacidad del Sistema Público de Salud de La Rioja en el diagnóstico precoz de las demencias.

Esta consulta, que depende de la sección de Neurología, tiene entre sus objetivos, el realizar un diagnóstico precoz de la demencia y perfilar el tipo de déficit o de deterioro cognitivo del paciente.

Esta acción se incluye en el III Plan de Salud de La Rioja, ya que la Demencia es una de las líneas priorizadas por Salud, y da respuesta a un objetivo en el referido Plan: impulsar la detección precoz de esta patología.

La consejera de Salud ha manifestado en su reunión con los profesionales, que "la puesta en marcha de esta consulta es un importante avance tanto para los profesionales, como para los usuarios y los familiares de estos, pues permite facilitar medios y estrategias de forma conjunta para dar la mayor calidad de vida posible".

En la práctica diaria en las consultas generales de Neurología, si tras una primera valoración mediante entrevista clínica y tests neuropsicológicos de screening, hay una sospecha de demencia, los pacientes son derivados a la consulta de neuropsicología, en donde la especialista, Sara López Álava, realiza estudios más exhaustivos y define la existencia y el perfil de deterioro cognitivo y/o demencia que presenta el paciente. Los pacientes pueden ser derivados de otras especialidades, como geriatría. El estudio se completa con pruebas de neuroimagen, biomarcadores, etc.

La exploración neuropsicológica es un procedimiento que pretende determinar el funcionamiento cognitivo y conductual del paciente. No sólo refleja la administración de un conjunto de pruebas que el paciente debe intentar ejecutar con el mayor grado de eficacia que le sea posible, sino que proporciona un amplio conocimiento del funcionamiento de los procesos cognitivos (memoria, atención, orientación, lenguaje, funciones ejecutivas,…) contribuyendo al proceso diagnóstico.

La precocidad del diagnóstico de la demencia puede generar beneficios para el paciente en varios niveles: médico, personal y social. Abordar la enfermedad precozmente facilita el manejo clínico; el diagnóstico precoz ayuda a no sólo estar informados tanto el paciente como el familiar sobre la enfermedad sino también a saber cuáles son las expectativas y así poder planear su futuro y por último, establecer de forma temprana una terapia eficaz retrasa la progresión de la enfermedad y con ello los costes sociales y la institucionalización.

Se ha constatado que la intervención precoz en demencias es eficaz; las terapias farmacológicas actuales tienen un efecto limitado pero objetivado en estudios anteriores: además se están realizando ensayos clínicos con nuevos fármacos modificadores del curso evolutivo de la enfermedad, que deben probarse sobre todo en fases iniciales. Por otra parte, la estimulación cognitiva desde fases tempranas ha demostrado que mejora la calidad de vida de los pacientes, su autonomía y mantiene la capacidad cognitiva.