8 de abril de 2016

El Gobierno de La Rioja ha acordado hoy prorrogar para 2016 el convenio con la Fundación Cáritas-Chavicar para realizar un programa de Inclusión Social Activa en Rioja Alta y Rioja Baja. "Este programa permitirá ofrecer una atención diurna y personalizada a personas de entre 18 y 60 años que se encuentren en situación o riesgo de exclusión social", ha explicado la portavoz del Gobierno de La Rioja.

El programa contempla actuaciones de carácter socieducativo, psicológico y de habilidades personales y recoge una aportación económica de 180.511 euros: 91.028 euros para el centro de Santo Domingo de la Calzada y 89-482 para el de Calahorra.

El convenio determina el personal necesario para la prestación de los servicios en cada uno de los dos centros, tanto en número de profesionales como en cualificación profesional. En concreto, una plantilla formada por cinco personas: un trabajador social, un psicólogo, un educador social y dos monitores, todos a media jornada.

Este equipo es el encargado de valorar a cada uno de los participantes del programa y ofrecerles los recursos necesarios para que detecten y reconozcan sus debilidades, al mismo tiempo que refuerzan sus puntos fuertes. De esta forma, se les capacita para que se hagan cargo de sus problemas y los afronten con positividad.

El acceso voluntario al programa se produce tras la valoración y diagnóstico de las personas destinatarias por parte de la unidad de trabajo social. Para ello, se realiza un proyecto de intervención que recoge la valoración y la formulación del proceso personal de inserción, incluyendo las actividades encaminadas a la consecución de los objetivos previstos. Para la realización de cada proyecto, las unidades de trabajo social cuentan con la colaboración de su correspondiente centro de coordinación.

A partir de este proyecto, el equipo de la Fundación Cáritas Chavicar elabora el programa individualizado de inserción, con los tratamientos previstos y el periodo de permanencia necesario para llevarlos a cabo. La evaluación, de carácter individual y continua, deberá contemplar las mejoras y retrocesos en relación con los objetivos marcados. La permanencia máxima del usuario en el programa será de dos años y el abandono del mismo deberá ser consensuado por el equipo de Cáritas Chavicar, la unidad de trabajo social y el centro de coordinación correspondiente.