3 de junio de 2016

El Gobierno riojano ha aprobado el Decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural con la categoría de carácter inmaterial "El patrimonio cultural del Solar de Tejada, en Laguna de Cameros (La Rioja)" que se publicará en el Boletín Oficial de La Rioja en los próximos días.

El Solar de Tejada constituye en la actualidad una instituciónde origen inmemorial de continuada trayectoria histórica y plenamente imbricada en la España moderna, de cuya doctrina constitucional dimana la plena igualdad entre los sexos. Representa, además, un resto arcaico del feudalismo colectivo castellano.

Una singularidad cultural ubicada en La Rioja y compartida con un nutrido número de personas, los señores de la Ilustre Villa Antigua Casa y Solar de Tejada, que, a pesar de la diáspora geográfica por la que se encuentran repartidos tantos siglos después, siguen encontrando en el sentimiento de propiedad del mencionado solar, como en pertenecer a un linaje conocido, una seña de identidad común, rica en historia y tradiciones cuya génesis se encuentra en el corazón del Camero viejo.

Antonio de Castro y García de Tejada en su artículo ‘El señorío de la Villa de Tejada (a la luz del derecho nobiliario vigente)’, lo considera "el único Título de señor colectivo que pervive en la actualidad" y señala lo siguiente: "El señorío de la Ilustre Villa Antigua Casa y Solar de Tejada es una institución que reúne una serie de características excepcionales en el orden histórico, jurídico y nobiliario que merecen un estudio pormenorizado. El señorío de Tejada, por su antigüedad, evolucionó con el paso de las generaciones pero siempre desarrollando su esencia en la órbita de la propiedad, la jurisdicción y la hidalguía. Lo realmente interesante y digno de toda consideración en el señorío de Tejada es su peculiar evolución y, sobre todo, que haya llegado hasta nuestros días con la misma estructura que lo caracterizó hace –al menos– seis siglos".

Este autor opina que en el patrimonio cultural que significa el Solar de Tejada se encuentra "mucho más que un interesante privilegio heráldico, pues también subsisten el único reconocimiento de hidalguía colectiva y de transmisión por generación natural (varón y mujer), que ha llegado a nuestros días con la vigencia que le otorga la voluntad regia y el refrendo de los poderes públicos."

Por su parte, Alberto Martínez Rubio, en su artículo "El Solar de Tejada: auténtica denominación "Cameros Rioja"" indica que "uno de los más significativos valores de esta institución es intangible, algo absolutamente inmaterial y de un marcado carácter antropológico, porque nos habla de una cultura ancestral que nos ayuda a entender lo que somos hoy en día. Tiene su labor como referencia, como vestigio de una forma de vivir y de enfrentarse al entorno, como una recuerdo de quiénes fuimos, una constatación de una denominación de origen, de una familia común."

Por otro lado, además de esta base ontológica, el solar también es un escudo y un archivo genealógico con más de seis siglos de documentación histórica y familiar. Dicha concesión tiene su origen legendario en el Rey Don Ramiro I de Asturias en el año 844 y posteriormente confirmado por el Rey Enrique IV en el año 1460 y el resto de monarcas españoles, incluido, por Real Carta de Confirmación, Don Juan Carlos I, de 4 de marzo de 1981, expedida por Orden del Ministerio de Justicia de 18 de febrero de 1981 (publicada por el BOE de 8 de octubre siguiente).

En la ‘Guía Oficial de Grandezas y Títulos del Reino’ que publica el Ministerio de Justicia en el apartado "Señores y otras dignidades" se indica que el Solar de Tejada ostenta el "Privilegio de uso del escudo de armas a favor de los Caballeros Diviseros Hijosdalgo del Ilustre Solar de Tejada".

Igualmente está relacionada con el Solar la existencia de una finca en la citada localidad riojana de Laguna de Cameros, en la que se halla una casa solariega, en la que está presente el escudo en piedra del linaje. Esta finca corresponde por igual a todos los miembros diviseros, siendo común e indivisible entre todos los integrantes presentes y futuros de este grupo humano.

Los orígenes se sitúan cronológicamente en un periodo fundacional de los reinos cristianos de la península y vienen acompañados de una mínima épica propia ligada a la figura legendaria de don Sancho de Tejada, que vivió a mediados del siglo IX, cuyo apellido hace derivar de un episodio bélico que la leyenda hace ocurrir durante la batalla de Clavijo.

Como corresponde a un bien cultural de carácter inmaterial, la protección se concreta principalmente en la realización de labores de investigación, descripción y divulgación para la conservación documental y la transmisión intergeneracional de este patrimonio.