6 de septiembre de 2017

Convenio Iberdrola3Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Iñigo Nagore, y el delegado de Iberdrola en La Rioja, Carlos Sobrino, han firmado hoy un nuevo convenio para realizar proyectos de modificación de líneas eléctricas que garanticen la protección de la avifauna, en el marco del acuerdo de colaboración que ambas entidades mantienen desde hace 19 años.

En virtud de este nuevo acuerdo, el Gobierno de La Rioja e Iberdrola invertirán este año un presupuesto de 79.257 euros, financiado al cincuenta por ciento, para aplicar medidas correctoras que reduzcan o eliminen los efectos perjudiciales que las instalaciones aéreas de alta tensión causan en las aves.

El programa de actuación anual se centrará en los conocidos como ‘puntos negros’, aquellos lugares de la red eléctrica que registran mayores índices de mortalidad de aves, según los estudios que viene realizando la Dirección General de Medio Natural y los datos que recopilan los Agentes Forestales y los técnicos de la administración medioambiental riojana y de Iberdrola.

Durante 2017 se va a actuar en las derivaciones de líneas eléctricas a los repetidores de Moncalvillo y de Las Ruedas de Ocón; a la Central Hidroeléctrica de Buicio en Fuenmayor; y a la Estación de San Felices en Haro.

Los proyectos de modificación de las instalaciones eléctricas contemplan el cambio de aisladores para evitar electrocuciones y la colocación de balizas salvapájaros en los conductores de manera que mejore su visibilidad, reduciendo también el número de accidentes de aves por colisión.

122 tendidos corregidos

Las actuaciones que se contemplan en el convenio pretenden adaptar los tendidos eléctricos a las normas del Decreto 32/1998, de 30 de abril, que estableció los requisitos y características técnicas que deben reunir las nuevas instalaciones eléctricas aéreas y los planes de reforma de las antiguas líneas para proteger a las aves.

Desde que iniciaron este marco de colaboración en 1998, la empresa de distribución eléctrica y la administración medioambiental riojana han invertido casi un millón doscientos mil euros para actuar en 122 tendidos eléctricos. Además, se han corregido 1.064 apoyos y se han señalizado 552 vanos para evitar la muerte por colisión; entre ambas actuaciones se han mejorado unos 300 kilómetros de líneas eléctricas.