22 de julio de 2016

El Gobierno de La Rioja ha acordado hoy aportar 257.982,25 euros a la financiación de los servicios sociales municipales de Calahorra. Esta cantidad cubrirá entre el 50 y el 80% del coste que tiene para el Ayuntamiento de Calahorra desarrollar varios programas de atención social directa a colectivos vulnerables, como mayores, niños, mujeres, familias en riesgo y extranjeros.

La partida más importante, 193.660 euros se destinará a la financiación de los programas ‘Atenciones directas para personas en situación de dependencia’ y ‘Atenciones directas para la promoción de la autonomía personal’.

Además, se contemplan 28.000 euros para ayudas directas de emergencia social, destinadas a manutención y vestido, mantenimiento de la vivienda (alquiler), y adquisición de equipamiento básico y mejora de la habitabilidad de la vivienda. El Ayuntamiento de Calahorra concedió el año pasado 410 ayudas de este tipo.

Del mismo modo, se incluyen 16.892 euros para ‘Prevención específica de menor y familia’, una partida que el Ayuntamiento destina a contratar a un educador que trabaja directamente con las familias. También contempla 5.324 euros para ‘Atenciones directas a menores declarados en situación de riesgo’.

El resto de programas en materia de servicios sociales se completa con las siguientes cantidades: 11.297 euros para el programa de ‘Comedor social’, que el año pasado atendió a 10 personas; 2.143 euros para ‘Inserción social de personas y familias en riesgo de exclusión social y 665 euros para ‘Atenciones directas a personas y familias en riesgo de exclusión social’.

Los servicios sociales de primer nivel, los municipales, desarrollan un trabajo fundamental en la atención social porque permiten detectar, analizar y diagnosticar situaciones de riesgo, de necesidad social y de dependencia; así como informar, orientar y asesorar a la población sobre los recursos disponibles y su derecho a utilizarlos. También contribuyen a prevenir las situaciones de riesgo, interviniendo sobre los factores que lo provocan y con actuaciones que eviten la aparición de problemáticas o necesidades sociales. Además, proporcionan medidas alternativas de convivencia en situaciones de deterioro físico, psíquico, afectivo o socioeconómico que impidan el desarrollo personal o familiar, y gestionan las prestaciones básicas.