22 de diciembre de 2016

Bancos AlimentosEl Gobierno de La Rioja, a través de la consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia, y el Banco de Alimentos refuerzan su colaboración con la firma de un convenio para 2017 que se centrará, principalmente, en dos líneas de actuación como son la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos y la mejora del reparto de los mismos.

Ambas líneas de actuación parten de los trabajos previos realizados en la comisión de acceso a los servicios básicos de la Red de Protección a las personas y familias en situación de vulnerabilidad social de La Rioja. En el ámbito de esta comisión, se impulsó también el diseño del proyecto de Ley de Renta de Ciudadanía de La Rioja que constituirá el primer instrumento para garantizar un acceso normalizado a la alimentación de las familias riojanas en situación de vulnerabilidad.

La primera línea de actuación está en consonancia con la iniciativa Save Food dirigida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuyo objetivo es que se tiren menos alimentos en los países industrializados y que los consumidores de estos países planifiquen sus compras, sin olvidar la importancia de sensibilizar a nivel industrial sobre las pérdidas de alimentos.

En concreto, para llevar a cabo esta primera línea de intervención es imprescindible contar con el Banco de Alimentos ya que gracias a sus relaciones con la industria, la distribución alimentaria y con la restauración, así como con las organizaciones sociales que atienden a personas con carencias alimentarias, puede aportar información al Gobierno regional. Se trata de información sobre los espacios y las instancias en las que se producen las pérdidas y desperdicios alimentarios, identificando estrategias y buenas prácticas que contribuyan a su reducción.

Asimismo, el Banco de Alimentos contribuye a la formación y a la sensibilización tanto de los agentes implicados en la cadena alimentaria como de la sociedad en su conjunto, en aras a alcanzar una progresiva reducción de pérdidas y desperdicios.

En lo que se refiere a la segunda línea de actuación, el reparto de alimentos, el objetivo es conseguir un sistema más ágil y eficiente de identificación de necesidades alimenticias de las personas, procurando que los alimentos se ajusten a los diferentes perfiles y que vayan destinados a las personas que realmente lo necesitan. También se pretende ubicar el reparto de alimentos en programas de inclusión social desarrollados desde la administración evitando, de esta forma, que dicho reparto se convierta en una acción aislada.

Es importante así mismo mejorar la coordinación entre todas la organizaciones que tienen entre sus objetivos garantizar a toda la población el acceso a una alimentación adecuada. Y difundir entre ellas, estrategias de atención y buenas prácticas que contibuyan al desarrollo de la autonomía de las personas atendidas, mejorando su atención y procurando una atención integral e integrada. El último objetivo sería desarrollar un sistema de información intercomunicado con el objetivo de evitar duplicidades en el reparto de alimentos.

Para alcanzar todos estos objetivos, el Gobierno de La Rioja colaborará y coordinará con el Banco de Alimentos, diferentes servicios de la administración regional como Servicios Sociales, Agricultura, Salud, Consumo y Educación. En este sentido, hay que destacar el importante papel que cumplen los Servicios Sociales de Atención Primaria en la detección, valoración, y atención de las personas en situación de necesidad, así como en el diseño y seguimiento de acciones integradas de inclusión social que requerirán la participación de los agentes que pertenecen a la Red de Protección Social.