11 de mayo de 2017

adherenciaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoA finales de este mes arranca, en el centro de salud Siete Infantes de Lara, a modo de experiencia piloto, la Estrategia de Optimización del Uso de los Medicamentos en Pacientes Crónicos. Este programa estará liderado por las enfermeras de los centros de salud, que van a ser los profesionales clave para detectar a pacientes con riesgo de no seguir los tratamientos prescritos. Se trata de una acción priorizada, incluida en la Estrategia de Cronicidad de La Rioja.

La subdirectora de Enfermería de Atención Primaria, Carmen Díez Grenabuena; el jefe de servicio de Farmacia del Hospital San Pedro, Jose Ignacio Torroba, y la enfermera responsable de Cronicidad, Noemí Marauri, han presentado este programa de Adherencia al Tratamiento a los profesionales del centro de salud Siete Infantes, que lo liderarán durante seis meses, con la intención de extenderlo al resto de centros de salud antes de finalizar 2017.

Las enfermeras, que mañana conmemoran su día, se convierten en las artífices de esta importante estrategia sanitaria que persigue el cumplimiento de los tratamientos prescritos, y evitar el abandono y falta de adherencia a los mismos.

Formación, información y motivación

Con la ayuda de las nuevas tecnologías de la información (gestor de crónicos), las enfermeras detectarán a los pacientes con riesgo de no ser adherentes (por ser polimedicados, pluripatológicos, que no acuden reiteradamente a citas programadas), y a pacientes que recogen de las oficinas de farmacia su medicación en proporción inferior al 80%, medicación necesaria para cumplir el tratamiento de determinadas enfermedades seleccionadas, las más prevalentes y con mayor importancia para la salud.

Una vez identificados informáticamente, se van a realizar con ellos actuaciones de formación, información y motivación, tratando de identificar las causas de su comportamiento y estableciendo planes de acción de mejora de la adherencia con metas consecutivas y posteriores citas médicas o de enfermería de seguimiento.

Los pacientes no adherentes o con problemas para serlo, precisan asumir su parte de responsabilidad en la no consecución de los resultados en salud que deberían obtenerse y que disminuye el control de sus patologías crónicas y su calidad de vida a medio y largo plazo. Estas acciones se van a realizar generalmente de forma individualizada, ya que cada paciente presenta sus propias características personales y, reconducir hábitos, requiere de acciones individuales.

La importancia de las asociaciones y de las escuelas de salud es vital para que vaya calando el mensaje de la trascendencia de la adherencia y captar posibles pacientes activos que promuevan la necesidad de hábitos correctos.

El abandono de la medicación, frente al mantenimiento de la terapia, duplica prácticamente las tasas de mortalidad en enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades cardíacas e incrementa la hospitalización en un 50% en pacientes crónicos y casi en un 70% en personas con problemas respiratorios y psiquiátricos. Las consecuencias del abandono del tratamiento son evidentes y van desde el empeoramiento de la calidad de vida, al aumento de la frecuentación a los servicios sanitarios, tanto en Primaria como en Especializada y en Urgencias y a la necesidad de recurrir a fármacos más potentes. El plan puesto en marcha se centra en desarrollar la corresponsabilidad del paciente en la toma de decisiones sobre su estado de salud y en incrementar el conocimiento y el acceso a la información sanitaria.