10 de marzo de 2017

El Gobierno riojano ha aprobado hoy el Decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de zona arqueológica al yacimiento del Cerro de San Bartolomé de La Noguera, en Tudelilla y propiedad de la Fundación Dinastía Vivanco, "con el objetivo de preservar este importante conjunto por su interés científico, patrimonial y social", según ha informado en la rueda posterior a la reunión del Consejo de Gobierno la portavoz del Gobierno regional, Begoña Martínez Arregui.

La riqueza arqueológica generada por la evolución histórica de una antigua explotación agrícola romana, que acabó convirtiéndose en una comunidad monástica altomedieval y, finalmente, en una granja cisterciense rectora de un vasto dominio fiduciario, hacen de la Noguera y su entorno una zona de excepcional valor dentro del Patrimonio Cultural de La Rioja.

Martínez Arregui ha explicado que esta declaración implica que, a partir de ahora, "cualquier intervención en el yacimiento arqueológico del Cerro de San Bartolomé de La Noguera deberá contar con una serie de medidas protectoras", como autorización expresa de la Dirección General de Cultura y Turismo, previo informe favorable del Consejo Superior de Patrimonio Cultural, Histórico y Artístico de La Rioja, junto a la correspondiente licencia municipal".

Además, estas actuaciones precisarán de un proyecto técnico y deberán ir encaminadas a garantizar su conservación, consolidación, rehabilitación y mejora, respetando los valores que motivaron su declaración.

Igualmente, cualquier cambio de uso o aprovechamiento del terreno, tanto en el Bien como en su entorno de protección, deberá ser comunicado a la Dirección General de Cultura y Turismo que establecerá las cautelas oportunas, al amparo de la legalidad vigente.

Esta declaración incluye todos los materiales metálicos, cerámicos o de cualquier otra naturaleza recuperados o que se puedan recuperar en este espacio, bien de modo fortuito o por intervenciones arqueológicas.

El Cerro de San Bartolomé de La Noguera

La documentación histórica y arqueológica compilada hasta la fecha demuestra que, a lo largo de casi dos milenios, el Cerro de La Noguera constituyó el centro neurálgico de una explotación agraria cuyo origen parece estar relacionado con el cultivo de la vid y con el modelado del territorio de nuevo cuño generado alrededor de la vía romana y de la ciudad de Calagurris lulia Nassica, al menos, desde el siglo I d.e.

En el siglo III d.e. La Noguera parece haberse desprendido de sus objetivos agrarios iniciales y pasa a formar parte de un vasto dominio orientado hacia el aprovechamiento ganadero.

Del registro arqueológico de La Noguera cabe deducir que esta pequeña porción de territorio era la sede o la referencia nominal de una amplia heredad de la Marca andalusí que, a mediados del siglo XII, fue obsequiada por el Rey Alfonso VII de Castilla a la Orden del Cister.

Constituida como una granja de explotación agropecuaria, pasó a formar parte del patrimonio del Monasterio de Santa María de Fitero y, desde el siglo XV, del de San Prudencio de Monte Laturce, en Clavijo, del que dependió hasta la desamortización del siglo XIX.