20 de enero de 2017

El Tanque de Tormentas de Logroño funciona satisfactoriamente desde su puesta en marcha el pasado 3 de junio, cuando la Sociedad Estatal ACUAES cedió su explotación al Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja, e incluso en los dos episodios de lluvia de entidad suficiente que se han producido desde entonces la respuesta ha sido la adecuada.

La cesión se llevó a cabo después de superar una fase de pruebas únicamente con los caudales recibidos en el tanque desde los municipios a los que da servicio la depuradora: Logroño, Lardero, Villamediana, Alberite, Albelda, Nalda y Viguera. No obstante, debían de darse unas condiciones de tormenta para ver su comportamiento como los caudales reales de diseño o subidas de nivel del Ebro.

Desde la entrada en funcionamiento de las instalaciones sólo se han producido dos episodios (el 5 de noviembre y el 22 del mismo mes) de lluvia de entidad suficiente como para poner en marcha las bombas de impulsión. Durante estas tormentas, el tanque reaccionó de forma satisfactoria y cualquier ajuste en la programación fue resuelto inmediatamente.

Igualmente, durante esos dos días en los que se produjeron las tormentas, se ha evitado el vertido de unos 24.000 metros cúbicos de agua muy contaminada, y sin tratar, que equivaldría a dos días de depuración en la EDAR.

El tanque de tormentas de la EDAR de Logroño fue diseñado para retener (y así poder tratar posteriormente en la ETAP) el agua correspondientes a los primeros minutos de los aguaceros que se produzcan en los municipios de la aglomeración, dado que las lluvias propician durante los primeros minutos un lavado de las calles y un arrastre y limpieza de los colectores; así como una llegada de contaminación que se concentra precisamente durante este tiempo afectando de manera importante a la calidad de agua de los cauces.

Las depuradoras, por criterios de economía, racionalidad y eficiencia, no se pueden diseñar para esos caudales que sólo se producen durante unas pocas horas al año, pero sí que es sencillo, eficaz y económico complementar con tanques de tormentas que puedan retener este agua para su posterior depuración.

El importe previsto en el proyecto para la construcción del tanque ascendía a 5,8 millones de euros (IVA excluido), aunque los costes de ejecución de la obra han sido de 3,5 millones. Para su financiación se llevó acabo un convenio con Acuaes, además de la aportación de fondos europeos, por lo que el Consorcio solo ha asumido un 29,3% del coste de esta infraestructura, una cantidad que se transfiere a través de los Presupuestos del Gobierno de La Rioja.

Por último, el Consorcio quiere aclarar que en ningún momento ha habido opacidad en la información relativa al Tanque de Tormentas de Logroño, sino que los grupos municipales deben utilizar los cauces administrativos a través de sus ayuntamientos como entidades consorciadas.